En los últimos años, se han producido numerosos y trágicos ahogamientos en todo el país y en muchas localidades, cobrándose la vida de muchos niños y dejando un inmenso dolor y una gran pérdida para las familias y la sociedad.
Los ahogamientos pueden ocurrir en cualquier momento, lugar y a cualquier persona. Este peligro acecha no solo en zonas con densas redes de ríos, estanques, lagos, arroyos, canales, zanjas o fosas de construcción... En tan solo unos minutos, si no se detecta y rescata a la persona de forma rápida y correcta, las consecuencias pueden ser extremadamente graves.
Las principales causas de ahogamiento infantil son su corta edad, su hiperactividad y curiosidad, y su falta de conciencia sobre los peligros; su falta de habilidades para nadar y de conocimientos sobre seguridad acuática; y el hecho de nadar sin supervisión en ríos, estanques y lagos. Además, muchas familias son negligentes y no supervisan de cerca a sus hijos; y las zonas cercanas a estanques, lagos, ríos y embalses no están debidamente valladas ni señalizadas con carteles de advertencia.
Necesitamos implementar las siguientes medidas de manera efectiva para prevenir y combatir los accidentes por ahogamiento:
Es necesario reforzar la gestión y la supervisión, y bajo ningún concepto permitir que los niños naden o se bañen en estanques, lagos, ríos, arroyos, canales o zanjas sin la supervisión de un adulto.
Recuerde y eduque periódicamente a los niños sobre los riesgos de seguridad que implica jugar cerca de aguas profundas; no permita que los niños jueguen en áreas con riesgo potencial de ahogamiento.
Implemente de forma proactiva medidas de seguridad en el hogar, como cubrir los tanques de agua, frascos y recipientes; cercar estanques, lagos y pozos; y colocar señales de advertencia en áreas peligrosas.
Crear oportunidades para que los niños aprendan a nadar, adquieran habilidades de seguridad acuática y aprendan a actuar en caso de accidentes por ahogamiento.
Cuando viaje por vías fluviales, como en ferry o en barco, o cuando realice actividades recreativas en zonas fluviales, use un chaleco salvavidas y utilice medios de transporte seguros.
Para protegerse a sí mismos y a sus familias de forma proactiva, los padres deben educar a sus hijos sobre los siguientes principios de seguridad:
No nade libremente sin supervisión: Bajo ninguna circunstancia nade en ríos, lagos, estanques, arroyos, etc., sin la supervisión de un adulto, independientemente de si sabe nadar o no.
Eviten los juegos peligrosos: No jueguen, se persigan ni se empujen cerca de los bordes de estanques, lagos, ríos, arroyos o puentes inestables, ya que es muy fácil resbalar y caer al agua.
No te lances al agua para rescatar a alguien por tu cuenta: Si ves a un amigo o a otra persona ahogándose, bajo ninguna circunstancia te lances al agua para salvarla a menos que tengas experiencia en rescate. Lanzarte al agua precipitadamente podría ponerte en peligro.
Los ahogamientos son totalmente prevenibles si cada familia y la sociedad en su conjunto toman conciencia y asumen la responsabilidad de cuidar, educar y proteger a los niños. Cada gesto de cariño y recordatorio por parte de los adultos hoy puede ayudar a prevenir un accidente desgarrador. Por la seguridad de los niños y la felicidad de cada familia, trabajemos juntos para implementar medidas efectivas de prevención de ahogamientos, de modo que los niños puedan disfrutar de un verano alegre, seguro, saludable y enriquecedor.
Fuente: https://soyte.camau.gov.vn/bai-khoa-hoc-chinh-tri-va-xa-hoi/phong-chong-duoi-nuoc-o-tre-em-300312






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