Eso fue lo que sucedió tras 90 minutos de competición entre los dos "gigantes", Alemania y Portugal, en la primera semifinal de la Liga de Naciones 2024-2025. En este partido, el seleccionador alemán Nagelsmann no contó con su once titular más fuerte. La ausencia de dos jugadores clave, Gnabry y Musiala, brindó a los jóvenes la oportunidad de jugar en el once inicial. En la delantera, el trío formado por Woltermae, Wirtz y Sané se encargó de marcar goles. En la banda derecha, el capitán Kimmich desempeñó el rol de creador de juego. Por otro lado, Portugal alineó a Fernandes como creador de juego, con Ronaldo posicionado como el delantero más adelantado.

Justo después del pitido inicial, ambos equipos aceleraron el ritmo con un estilo de juego decidido. Se crearon varias oportunidades de gol; sin embargo, ante las defensas bien organizadas y la capacidad de los porteros para controlar el espacio, los ataques se quedaron en meras ocasiones, sin que se anotara ningún gol tras 45 minutos.

En la segunda parte, Alemania tomó la iniciativa, aumentando el ritmo con la ambición de marcar primero. Esta estrategia proactiva finalmente dio sus frutos para el equipo de camiseta blanca. En el minuto 48, tras un ataque directo, Kimmich dio un pase preciso que permitió a Wirtz rematar de cabeza y poner a Alemania en ventaja por 1-0.