El estrés prolongado afecta a la hormona masculina testosterona de las siguientes maneras:
Priorizar la producción de cortisol.

Los niveles bajos de testosterona suelen provocar cansancio en los hombres.
FOTO ILUSTRATIVA: IA
Cuando estamos bajo estrés, ya sea laboral o emocional, el cuerpo reacciona de inmediato. El cerebro envía señales a las glándulas suprarrenales para que produzcan cortisol, también conocida como la hormona del estrés. Esto permite que el cuerpo responda mejor a los desafíos de la vida, según el sitio web de salud Healthline (EE. UU.).
Sin embargo, si el estrés persiste día tras día, el cuerpo libera cortisol constantemente. En este punto, para priorizar el afrontamiento de la presión y el riesgo, el cuerpo reduce la producción de hormonas sexuales. Por lo tanto, el estrés crónico puede alterar o afectar las hormonas relacionadas con la fisiología y la reproducción, incluida la testosterona.
Los niveles elevados de cortisol reducen la eficacia de la testosterona.
El cortisol no solo inhibe la secreción de testosterona, sino que los niveles elevados de cortisol durante un período prolongado también dificultan directamente los efectos de la testosterona. Algunas investigaciones sugieren una relación inversa entre el cortisol y la testosterona. Específicamente, cuando aumenta el cortisol, la testosterona en los hombres tiende a disminuir.
De hecho, los investigadores también utilizan la relación entre testosterona y cortisol como indicador fisiológico del estrés. Específicamente, cuando esta relación disminuye, es decir, cuando disminuye la testosterona, suele asociarse con estrés prolongado, fatiga, deterioro de la recuperación muscular y disminución de la salud masculina.
Los niveles elevados de cortisol también aumentan la inflamación y alteran el metabolismo. Esto afecta no solo a las hormonas, sino también a la capacidad de utilizar la testosterona de forma eficaz. Por lo tanto, los hombres que viven con estrés crónico tienen más probabilidades de experimentar problemas de libido, calidad del esperma o disfunción eréctil.
Trastornos del sueño y ritmos circadianos
El cuerpo no libera testosterona de forma constante a lo largo del día. Los niveles más altos suelen encontrarse durante el sueño nocturno, especialmente durante el sueño profundo.
El estrés suele provocar fatiga, ansiedad, dificultad para conciliar el sueño e insomnio. Todos estos factores alteran el sueño o impiden que sea lo suficientemente profundo. Cuando el sueño es insuficiente en duración o calidad, el cuerpo tiene dificultades para alcanzar un sueño profundo. Esto, a su vez, reduce la producción de testosterona.
Además, el estrés altera el ritmo circadiano. Normalmente, el cortisol aumenta por la mañana y disminuye por la noche. Por su parte, la testosterona también tiene su propio ritmo. Cuando este ritmo se ve alterado, por ejemplo, al acostarse tarde, levantarse tarde o tener patrones de sueño irregulares, todo el sistema endocrino se ve afectado. Esto provoca una disminución tanto en la calidad como en la cantidad de testosterona, según Healthline.
Fuente: https://thanhnien.vn/stress-keo-dai-co-rut-can-testosterone-185251129115615114.htm






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