En las zonas residenciales, se implementan simultáneamente programas de atención a trabajadores migrantes, ancianos y personas en situación de vulnerabilidad durante el Tet (Año Nuevo Lunar), creando un ambiente cálido y solidario en la comunidad. El espíritu de la primavera se respira en cada familia, en cada barrio e incluso en la imagen de los turistas que visitan Vietnam durante el Tet.
A partir de estos ejemplos concretos, se puede apreciar que el Tet no solo es un tiempo para actividades culturales y espirituales, sino que también refleja claramente la capacidad organizativa y administrativa de los sistemas políticos y sociales en todos los niveles. Los hermosos sentimientos, historias e imágenes que se difunden por toda la sociedad demuestran que el Tet, tiempo de reencuentro y paz, es el punto de encuentro entre la alegría de la reunión del pueblo y la responsabilidad inquebrantable de todo el sistema político en el cuidado de la vida de las personas.
El tradicional Año Nuevo Lunar del pueblo vietnamita se asocia con dos valores perdurables: la reunión familiar y la paz. En el contexto de un país en rápido desarrollo y una creciente urbanización, estos dos valores se han convertido en un indicador de la capacidad de gobernanza y la calidad del servicio de la administración pública. Un Año Nuevo Lunar alegre y pacífico debe reflejarse en la estabilidad de la vida social: se mantiene la seguridad y el orden, la circulación de bienes es fluida, se garantizan la electricidad, el agua y la atención médica , y el transporte funciona de manera segura y conveniente para que la gente pueda celebrar el Año Nuevo y disfrutar de las festividades de primavera.
Estos factores brindan a la ciudadanía un claro sentido de responsabilidad y capacidad de servicio del sistema político en todos los niveles. La tranquilidad durante las fiestas del Tet es el resultado de una preparación temprana a nivel local, una clara asignación de tareas y la disposición y pronta respuesta ante cualquier situación que surja por parte de las diversas fuerzas que cumplen con sus funciones. Cuando muchas familias se reúnen, las exigencias de disciplina y orden dentro del aparato administrativo en todos los niveles también se aplican con mayor rigor, demostrando claramente la responsabilidad del servicio público hacia la ciudadanía.
Desde la perspectiva de la administración estatal, el Tet (Año Nuevo Lunar) es un momento crucial para poner a prueba la capacidad administrativa. Desde la previsión y la coordinación entre los distintos sectores y niveles hasta la proactividad y la responsabilidad en la ejecución de las tareas, todo se evalúa con rigor. Una primavera tranquila demuestra el buen funcionamiento del sistema, el mantenimiento de la disciplina y la ausencia de deficiencias, retrasos o negligencia por parte de quienes desempeñan sus funciones.
En declaraciones recientes, en particular durante una sesión de trabajo en Ciudad Ho Chi Minh el 9 de febrero, el Secretario General To Lam enfatizó la necesidad de que la satisfacción, el bienestar y la felicidad de la población sean el indicador de la eficacia del liderazgo, la gestión y la administración; y exigió responsabilidades claras para cada persona, tarea y acción en su implementación. Este es un principio que debe ser respetado sistemáticamente por todo el sistema político en la gobernanza y la administración de la sociedad.
Con la llegada de la primavera, este espíritu debe materializarse mediante la disciplina, la responsabilidad y políticas eficaces, con el pueblo como principal beneficiario. Garantizar una primavera alegre y pacífica para la población no depende únicamente de los días de mayor actividad a finales de año, sino del logro de una gobernanza disciplinada, un sistema que funcione correctamente y un espíritu de servicio constante. Elegir a las personas adecuadas y asignarles las tareas correctas fortalecerá aún más la confianza social, y esta es la base para que el país inicie el nuevo año de forma proactiva y sostenible.
Fuente: https://www.sggp.org.vn/tet-sum-vay-an-lanh-post838546.html






Kommentar (0)