El frío intenso del invierno ya pasó, y las radiantes flores de primavera, con sus dorados albaricoques y rosas melocotones, adornan cada porche. Como escribió Xuân Diệu: «En primavera, la gente necesita amor por el calor. En otoño, la gente necesita compañía por el frío». En medio de esta cálida camaradería, ¿qué mejor que reunirse alrededor de una taza de té, compartir historias sencillas y cotidianas, y escuchar las esperanzas y expectativas que florecen para un año próspero? Disfrutar del té a principios de primavera es como un pasatiempo relajado, una forma de encontrar paz mental.




Revista Heritage






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