
Los salarios reales en Japón continúan aumentando.
Según datos publicados recientemente por el gobierno japonés, los ingresos de los trabajadores, después de la inflación, aumentaron un 1 % en marzo en comparación con el mismo período del año anterior. Mientras tanto, los salarios básicos continuaron subiendo más del 3 % por tercer mes consecutivo, lo que refleja los resultados positivos de las negociaciones salariales de esta primavera.
Los analistas creen que el crecimiento sostenido de los salarios impulsará el consumo y contribuirá a una recuperación más sostenible de la economía japonesa. Esto se interpreta como una señal importante para que el Banco de Japón considere nuevas subidas de los tipos de interés en su reunión de junio.
Anteriormente, el Banco de Japón (BoJ) decidió mantener su tasa de interés oficial sin cambios en el 0,75%, siendo esta la tercera vez consecutiva que el banco central no ajusta las tasas de interés en medio de los crecientes riesgos económicos mundiales, particularmente los derivados de los conflictos en Oriente Medio. En su informe "Perspectivas Económicas y de Precios", el BoJ llamó la atención al elevar drásticamente su pronóstico de inflación subyacente (excluyendo alimentos frescos) para el año fiscal 2026 al 2,8%, significativamente superior al 1,9% proyectado anteriormente. El pronóstico de inflación para el año fiscal 2027 también se revisó al alza, del 2,0% al 2,3%, mientras que se mantuvo sin cambios en el 2,0% para 2028.
Por el contrario, las perspectivas de crecimiento económico son menos positivas. El Banco de Japón (BoJ) redujo su pronóstico de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) real de Japón para el año fiscal 2026 al 0,5 % (desde el 1,0 %) y para el año fiscal 2027 al 0,7 %. Según el banco central, el fuerte aumento de los precios del petróleo —consecuencia de la inestabilidad geopolítica— está empeorando las condiciones comerciales, lo que ejerce presión sobre las ganancias empresariales y los ingresos reales de los hogares.
Japón depende en gran medida de las importaciones energéticas, ya que más del 90 % de su petróleo crudo proviene de Oriente Medio, lo que hace que su economía sea particularmente vulnerable a las interrupciones del suministro, especialmente en rutas marítimas estratégicas como el estrecho de Ormuz. El Banco de Japón (BoJ) señala que la inflación subyacente se acerca a su objetivo del 2 %, pero subraya la necesidad de vigilar de cerca la evolución de los mercados financieros y cambiarios, así como los efectos indirectos de la situación en Oriente Medio. En este contexto, los tipos de interés reales de Japón —ajustados a la inflación— se mantienen muy bajos.
Fuente: https://vtv.vn/tien-luong-thuc-te-tai-nhat-ban-tiep-tuc-tang-10026050813142576.htm








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