Todo el mundo necesita hacer ejercicio, al menos 150 minutos a la semana. Pero lo cierto es que hacer ejercicio no es un pasatiempo ni un hábito para todos.
Todos necesitamos hacer ejercicio, al menos 150 minutos a la semana, para mantenernos sanos. Foto: Emery Physical Therapy
Incluso los aficionados al fitness y los atletas profesionales tienen días en los que no soportan la idea de ir al gimnasio o atarse los cordones para salir a correr. Es normal. Aquí tienes algunos consejos para ayudarte a encontrar la motivación para hacer ejercicio.
Cambia tu rutina de ejercicios.
Incluso quienes llevan tiempo haciendo ejercicio a veces se aburren. Cuando pierden el interés, muchos hacen pequeños cambios, como realizar las series a un ritmo más lento o probar ejercicios nuevos. Incluso cambiar el orden de sus ejercicios favoritos puede ser útil.
Las investigaciones demuestran que experimentar cosas nuevas nos hace más felices en general, y una rutina de ejercicio regular es una forma de lograrlo.
El cambio no solo mantiene las cosas interesantes, sino que también puede llevarte a descubrir pasiones que ni siquiera sabías que tenías. Si te aburre tu rutina de yoga de los domingos por la mañana, invita a un amigo a ir de excursión o atrévete a probar un nuevo aparato en el gimnasio.
Empieza con tan solo 10 minutos al día.
En el ejercicio, es fundamental fijarse metas que se puedan mantener a largo plazo. "Empieza por establecer una meta a la que sepas que puedes comprometerte al 100%, como hacer ejercicio solo 10 minutos al día", recomienda un experto.
Una vez que empieces a hacer ejercicio, quizás quieras hacer más, pero un poco cada día te ayudará a mantener la constancia. Puedes aumentar gradualmente la duración y la intensidad de tus entrenamientos a medida que te acostumbres a la rutina y desarrolles resistencia.
Una vez que te acostumbres a la rutina de 10 minutos, siempre puedes añadir otra sesión de entrenamiento durante el día. Además, ejercitarte durante periodos más largos puede animarte a prolongar tu entrenamiento la próxima vez.
Incorpora el ejercicio a tu rutina diaria.
Si no te interesa hacer ejercicio y tienes la agenda muy apretada, es probable que lo pospongas. Una forma de evitarlo es programar horarios específicos para entrenar en tu calendario.
Planificar tu rutina de salud y bienestar es tan importante como cualquier otra tarea esencial.
Ya sean 7 o 30 minutos, incorporar el ejercicio a tu rutina diaria te garantiza una mayor probabilidad de mantener la constancia.
Aunque algunas investigaciones sugieren que ciertos ejercicios se realizan mejor en momentos específicos del día, la mayoría de los expertos coinciden en que la constancia es mucho más importante que el momento en que se realizan.
Si aprovechas tu hora de almuerzo para hacer ejercicio con regularidad, conviértelo en un hábito. No importa si es por la mañana, por la tarde o por la noche, siempre y cuando mantengas una rutina constante.
Eliminar barreras
Si tienes problemas para encontrar la motivación para hacer ejercicio, conviene evitar cualquier obstáculo que pueda hacer que sea más probable que te rindas.
Para aumentar tus posibilidades de éxito, visualiza el día siguiente y dónde tendrás programado tu entrenamiento. El día anterior, piensa en cualquier pequeño obstáculo que puedas anticipar y qué puedes hacer para eliminarlo.
Prepara tu ropa de gimnasio la noche anterior o carga tus auriculares para poder escuchar tu lista de reproducción favorita mientras corres. Estas sencillas comprobaciones te ayudarán a asegurarte de que nada interfiera con tus objetivos de entrenamiento.
Encuentra un compañero de viaje.
A veces, todos necesitamos un poco de supervisión externa para alcanzar nuestros objetivos de forma física, especialmente cuando nos desanimamos ante la idea de hacer ejercicio.
Los expertos recomiendan que las personas busquen un amigo o familiar que también quiera incorporar el ejercicio a su vida.
Si bien tener un compañero de entrenamiento es genial, no necesitas tener un solo amigo fijo. Prueba a apuntarte a una clase de gimnasia regular o a un club de corredores.
La razón es que "entrenar en grupo, con personas que comparten objetivos similares, puede generar un sentimiento de comunidad. Esto aumentará tu motivación".
Date un capricho
A veces, la mejor motivación es una pequeña recompensa, pero no elijas un pastelito después de tu sesión de yoga.
En cambio, podrías guardar tus podcasts favoritos para cada semana y escucharlos solo mientras haces ejercicio. Así, combinarás tu entrenamiento con algo que ya disfrutas, lo que te motivará a hacerlo.
Caminarás más si te pones a ver tu programa favorito mientras estás en la cinta de correr. No solo te ayudará a mantener la concentración mientras caminas y, posiblemente, a seguir hasta que termine el programa, sino que también te darán ganas de volver al gimnasio para... escucharlo de nuevo.
Fuente: https://tuoitre.vn/tim-dong-luc-de-tap-the-duc-cach-nao-20241025185956387.htm







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