Tras sufrir un sangrado rectal prolongado durante un mes, el Sr. N.D.D., de 42 años y residente de Hanoi, supuso que se trataba simplemente de un caso común de hemorroides y se trató en casa sin buscar atención médica de un especialista.
Solo cuando su estado no mejoró, acompañado de disfunción intestinal, acudió al Hospital K para ser examinado. Una endoscopia gastrointestinal reveló un tumor proliferativo en el recto, que ocupaba aproximadamente un tercio de la circunferencia de la luz intestinal. Una biopsia posterior confirmó que el paciente tenía cáncer de recto.
Las investigaciones avanzadas revelaron que el tumor se encontraba en estadio cT3N0M0, sin metástasis a distancia. Tras la consulta, los médicos del Departamento de Cirugía Gastrointestinal 1 decidieron realizar una cirugía robótica para resecar el segmento rectal que contenía el tumor, realizar una linfadenectomía y anastomosar el intestino durante la misma intervención.
Según el profesor asociado Kim Van Vu, jefe del Departamento de Cirugía Gastrointestinal 1, este caso requiere una evaluación exhaustiva para garantizar la extirpación completa de la lesión y, al mismo tiempo, optimizar la recuperación postoperatoria.
El caso presentó muchos desafíos porque el paciente era joven, varón y tenía una pelvis estrecha, lo que dificultó la manipulación en el área quirúrgica.
El equipo quirúrgico extirpó el tumor rectal por completo, incluyendo la disección de los ganglios linfáticos, mediante un sistema robótico. Gracias a imágenes nítidas y ampliadas y a un brazo robótico de gran flexibilidad, los médicos realizaron una disección precisa capa por capa, liberando completamente el tumor de las estructuras circundantes antes de completar el proceso de resección y anastomosis.

El médico está tratando un caso de cáncer de recto.
Según el Dr. Tran Dinh Tan, máster en ciencias, la cirugía robótica se utiliza habitualmente en el departamento para el tratamiento de diversos tipos de cáncer gastrointestinal, como el de estómago, colon y recto. Esta técnica contribuye a reducir el traumatismo tisular, limitar las complicaciones, acortar el tiempo de recuperación y mejorar la calidad de vida de los pacientes tras el tratamiento.
Un día después de la cirugía, el Sr. D. pudo sentarse y caminar. El paciente afirmó tener plena confianza en el plan de tratamiento de los médicos.
Los expertos advierten que las heces con sangre, los cambios en los hábitos intestinales, el dolor abdominal persistente o la pérdida de peso inexplicable pueden ser señales de alerta de enfermedades gastrointestinales graves. Muchas personas confunden fácilmente estos síntomas con hemorroides o fisuras anales y se automedican en casa, lo que retrasa el diagnóstico.
La detección precoz de anomalías y las revisiones periódicas aumentan las posibilidades de detectar el cáncer en una fase temprana, mejorando así la eficacia del tratamiento y el pronóstico de los pacientes.
Fuente: https://vtcnews.vn/tuong-bi-tri-di-kham-phat-hien-ung-thu-truc-trang-ar1021433.html







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