
Los adultos a menudo no entienden por qué los camarones trepan a los árboles. Los adultos no lo ven y no hacen esas preguntas; no les importa, tienen cosas más importantes que hacer. Pero los niños a menudo hacen preguntas aparentemente "superfluas": ¿Por qué el sol es rojo? ¿Por qué el mar es azul? ¿Por qué la puerta susurra? ¿Por qué la montaña tiene frío? Detrás de estas preguntas interminables están todos los sentidos abiertos, percibiendo el vibrante florecimiento de la naturaleza a su alrededor: "Una mañana, cuando la luz del sol juega a la rayuela/ saltando de un paso a otro/ cuando las hormigas siguen el canto/ marchan por la pared/ las hormigas negras de repente se convierten en notas musicales negras/ bailando en la pared blanca fragante de helado/ junto a las silenciosas franjas verdes de la luz del sol/ verde" (Silent Green).
La poesía de Song Pham deleita a los lectores como si escucharan notas musicales claras y puras; imágenes sencillas se vuelven etéreas gracias a su visión poética infantil. Los lectores podrían detenerse ante un verso que podría parecer "inusual" para los adultos, pero familiar para los niños: "En mi sueño / leo un libro con la nariz / termino una página con cada respiración…" (El sueño invertido). Estos versos evocan recuerdos de la infancia en los adultos.
A los ojos de un niño, no todo es color de rosa; también hay compasión por la mirada atónita de un gato callejero y profundas inquietudes: "¿Por qué las abejas no lloran cuando los humanos les quitan toda la miel?... ¿Por qué los ciervos no lloran cuando los humanos les cortan las astas recién brotadas...?" Pero entonces, con su compasión innata, los niños están dispuestos a adentrarse en los sueños de los demás, usando las hojas para sanar heridas.
Veintiocho hermosos poemas están ilustrados con encantadores y vívidos dibujos del artista Han Pham, creando una atmósfera refrescante, pura y emocionalmente rica para toda la colección.
Esta colección de poemas animará a los jóvenes lectores de la "generación iPad" a dejar de lado sus tareas urgentes en sus teléfonos, salir al porche a disfrutar del sol, acariciar a su viejo gato febril o contemplar los pequeños camarones trepando a los árboles...
Fuente: https://www.sggp.org.vn/vi-sao-bay-tom-nho-leo-cay-post853619.html








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