1. Riesgos para los ojos al nadar
La natación puede exponer los ojos a muchos peligros potenciales, como la irritación causada por el cloro y los productos químicos de la piscina, que pueden provocar enrojecimiento, ardor y visión borrosa temporal. Además, la natación también puede provocar ciertas afecciones oculares, como:
- La conjuntivitis bacteriana, también conocida como "ojo rojo", es una infección que prolifera en ambientes cálidos y húmedos.
- La queratitis por Acanthamoeba es una infección poco frecuente pero grave causada por una ameba presente en el agua, especialmente en personas que usan lentes de contacto.
- Los daños causados por los rayos UV pueden ser consecuencia de los reflejos en la superficie del agua, que pueden amplificar la radiación ultravioleta dañina.
En particular, los problemas oculares pueden surgir fácilmente si no se cuidan adecuadamente. Por ejemplo, frotarse los ojos puede causar irritación, ardor, picazón e incluso infecciones corneales. Por lo tanto, proteger los ojos al nadar ayudará a prevenir enfermedades oculares y a proteger la visión.

Una protección ocular inadecuada al nadar puede provocar fácilmente infecciones oculares.
2. Formas efectivas de proteger tus ojos mientras nadas.
2.1 Dúchate antes de nadar
Dúchate antes de nadar para eliminar cualquier aceite o loción que te hayas aplicado en la cara. Esto evita que estas sustancias se mezclen con el cloro, previniendo la formación de cloramina, la principal causa de escozor y picazón en los ojos.
2.2 Utilice gafas de natación que le queden bien.
Esto es fundamental para la seguridad ocular, ya que unas gafas bien ajustadas evitan que entre agua en los ojos al nadar. Las gafas con monturas anchas e impermeables crean la succión adecuada alrededor de los ojos, lo que ayuda a evitar que entren los productos químicos de la piscina y a mantener la película lagrimal. Las gafas antirreflejos y antivaho ayudan a mantener una visión nítida bajo el agua.
2.3 Extracción de lentes de contacto
Las lentes de contacto aumentan el riesgo de infecciones corneales y deben evitarse a toda costa al nadar. Además, las bacterias pueden proliferar en las lentes de contacto si entran en contacto con el agua, y el cloro puede adherirse a ellas, atrapando las bacterias cerca del ojo y aumentando el riesgo de infección.
En su lugar, utilice gafas de natación graduadas que ayuden a las personas con errores de refracción (miopía, hipermetropía o astigmatismo) a ver con mayor claridad bajo el agua.
2.4 Lávese los ojos después de nadar.
Después de salir de la piscina, enjuágate los ojos con agua suavemente. Esto ayuda a eliminar el cloro y otros químicos de los párpados y las pestañas. Además, enjuágate los ojos con agua limpia inmediatamente para prevenir la irritación, el enrojecimiento, la sequedad y la conjuntivitis causadas por la natación. Si es necesario, usa lágrimas artificiales sin conservantes para hidratar tus ojos.
3. ¿Cuándo debo consultar a un oftalmólogo?
Si experimenta enrojecimiento persistente, dolor, visión borrosa, sensibilidad, secreción o irritación en los ojos después de nadar, debe consultar a un oftalmólogo de inmediato, ya que estos podrían ser signos de infección, abrasión corneal u otras afecciones oculares que requieren tratamiento inmediato.
Nota: La información de este artículo es solo de referencia y no sustituye el consejo médico profesional. Por lo tanto, consulte siempre con un médico especialista ante cualquier problema de salud.
Fuente: https://suckhoedoisong.vn/cach-bao-ve-mat-khi-di-boi-169260408150621895.htm







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