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La nutrición ayuda a prevenir el sobrepeso y la obesidad en niños en edad escolar.

SKĐS - Muchos padres aún opinan que "los niños deben estar gorditos para estar sanos", pero desde una perspectiva médica, esta es una idea que debe cambiarse para proteger el futuro de sus hijos.

Báo Sức khỏe Đời sốngBáo Sức khỏe Đời sống20/05/2026

¿Qué ocurre realmente dentro del cuerpo de un niño obeso?

El tejido adiposo no es simplemente un sistema pasivo de "almacenamiento" de energía, sino que es esencialmente un órgano endocrino altamente complejo. Cuando los niños consumen más energía de la que necesitan, las células grasas se hipertrofian. Este proceso desencadena una cadena de consecuencias metabólicas:

Respuesta inflamatoria crónica sistémica de bajo grado

Cuando las células adiposas aumentan excesivamente de tamaño, la irrigación sanguínea insuficiente provoca una deficiencia localizada de oxígeno. En este punto, el tejido adiposo libera citocinas inflamatorias como el TNF-alfa y la IL-6. Esta inflamación insidiosa destruye las membranas celulares y causa la ruptura de pequeños vasos sanguíneos, incluso en niños muy pequeños.

Dinh dưỡng giúp phòng chống thừa cân, béo phì tuổi học đường- Ảnh 1.

Una nutrición adecuada durante la edad escolar ayuda a prevenir el riesgo de obesidad.

La "barrera" de la resistencia a la insulina y el círculo vicioso de los antojos.

La insulina actúa como una llave que abre las células, permitiendo que la glucosa entre y nutra el cuerpo. Cuando las citoquinas inflamatorias rodean las células, la "cerradura" se oxida, una condición conocida como resistencia a la insulina.

Consecuencias visuales: El páncreas tiene que trabajar más para secretar más insulina y así reducir el azúcar en sangre. Los niveles excesivamente altos de insulina en sangre inhiben la descomposición de las grasas y estimulan el hipotálamo en el cerebro para que envíe señales de hambre, atrapando a los niños en un círculo vicioso: comer en exceso → acumulación de grasa → resistencia a la insulina → alteración de las señales de saciedad → antojos constantes.

La trampa conocida como fructosa escolar

El azúcar granulada común (sacarosa) o el azúcar presente en los refrescos y dulces (jarabe de maíz de alta fructosa) contiene una gran cantidad de fructosa. A diferencia de la glucosa, que se metaboliza en todo el organismo, la fructosa se dirige directamente al hígado, donde se metaboliza por completo. Este proceso elude el mecanismo natural de control energético de la célula, lo que promueve la lipogénesis de novo en el hígado y puede provocar hígado graso y un rápido aumento de los triglicéridos en sangre, especialmente en niños en edad escolar.

La paradoja de "Obesidad pero desnutrición"

A través de investigaciones y evaluaciones de campo, Huong identificó tres paradojas importantes en los estilos de vida de los estudiantes de hoy:

Hambre oculta: Los niños con sobrepeso suelen sufrir graves deficiencias de micronutrientes esenciales como la vitamina D3, el zinc, el hierro y el calcio. Esto se debe a que su dieta es demasiado rica en calorías vacías (azúcar, grasas trans) pero pobre en micronutrientes (verduras de hoja verde, pescado, frutos secos).

Estrés académico y cortisol: El estudio intensivo y la privación crónica del sueño activan el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal (HPA), lo que provoca la liberación de cortisol. Esta hormona del estrés se acumula en la zona abdominal, desviando la acumulación de grasa central (grasa visceral), el tipo de grasa más peligroso para la salud cardiovascular.

El cambio tecnológico: "Comunicarse" a través de pantallas de teléfono y ordenador reduce significativamente la actividad física natural (NEAT), lo que provoca que la masa muscular, el mayor quemador de calorías del cuerpo, se reduzca y sea sustituida por tejido graso.

Cómo revertir la espiral metabólica

Para abordar la causa raíz, no podemos recurrir a medidas extremas como "obligar a los niños a ayunar" o "eliminar por completo los carbohidratos", ya que los niños se encuentran en una etapa crucial de crecimiento en estatura y desarrollo cerebral. El objetivo es reestructurar su metabolismo.

Solución 1: Reestructuración del plato y del orden de las comidas (Control de la carga glucémica)

Aplique el método del plato: Diseñe un plato con un diámetro de aproximadamente 20 cm. En este plato: 1/2 debe contener verduras coloridas hervidas o al vapor; 1/4 debe contener proteínas de alta calidad (carne magra, pescado, huevos, tofu); y 1/4 debe contener carbohidratos complejos (arroz integral, batatas, avena).

Un consejo sencillo pero efectivo: cambia el orden de las comidas. Guía a tu hijo para que coma primero verduras, luego alimentos ricos en proteínas y, finalmente, carbohidratos. La fibra de las verduras, al llegar primero al estómago, forma una fina red gelatinosa que ralentiza la absorción de azúcar en el torrente sanguíneo, evitando picos repentinos de insulina, ayudando a que los niños se sientan saciados por más tiempo y previniendo la fatiga después de las comidas.

Solución 2: Gestionar el entorno alimentario del hogar

Toma la firme decisión de sacar de tu refrigerador los refrescos, el té de burbujas y los alimentos procesados. Reemplázalos con refrigerios saludables como yogur natural con frutos rojos, nueces (almendras, nueces) o pepino y jícama.

Dinh dưỡng giúp phòng chống thừa cân, béo phì tuổi học đường- Ảnh 2.

Fomente hábitos alimenticios saludables comenzando en el seno de la familia.

Solución 3: Activar el sistema muscular y optimizar el metabolismo energético.

Los niños necesitan al menos 60 minutos de actividad física moderada a vigorosa al día (correr, nadar, andar en bicicleta, jugar al baloncesto). El ejercicio ayuda a que los receptores de insulina en los músculos se activen automáticamente sin necesidad de mucha insulina, combatiendo así directamente la resistencia a la insulina.

Solución 4: Personalización mediante la tecnología de análisis de composición corporal (BIA).

En lugar de centrarse únicamente en el peso de una báscula convencional (que no distingue entre músculo, grasa o agua), los padres deberían someter a sus hijos a controles periódicos y exhaustivos mediante la tecnología de análisis de impedancia bioeléctrica (BIA). Las lecturas de estos dispositivos especializados desglosan con precisión la grasa visceral y la masa muscular, lo que ayuda a los nutricionistas a determinar si un niño tiene exceso de grasa o falta de músculo, permitiendo así ajustes más precisos en lugar de solo fijarse en el peso total.

En lugar de obligar a sus hijos a seguir dietas restrictivas, los padres deberían crear un ambiente alimentario saludable en casa. Criar a un niño con un peso y metabolismo biológicamente saludables es un proceso continuo que requiere paciencia y comprensión por parte de los padres, no presión ni críticas.

Recuerden: «Una nutrición adecuada durante la etapa escolar de sus hijos es la inversión más rentable para su salud a lo largo de su vida». Esperamos que esta información ayude a los padres a tener una perspectiva más científica y serena sobre el cuidado del bienestar físico de sus hijos. ¡Les deseamos a todos los padres ser guías sabios en el camino hacia la protección de la salud de sus hijos!

Dinh dưỡng giúp phòng chống thừa cân, béo phì tuổi học đường- Ảnh 4.


Fuente: https://suckhoedoisong.vn/dinh-duong-giup-phong-chong-thua-can-beo-phi-tuoi-hoc-duong-169260519165642477.htm


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