En Gia Lai, la provincia anfitriona del Año Nacional del Turismo 2026, la conservación ya no es un esfuerzo aislado, sino que se está convirtiendo en una estrategia de desarrollo sociocultural vinculada a los medios de subsistencia de la comunidad, abriendo una nueva dirección para el turismo sostenible.

El aliento del bosque en una nueva vida
En la vasta región de Tây Nguyên (Tierras Altas Centrales), donde las aldeas aún conservan su singular estilo de vida comunitario, la ceremonia de inauguración de la casa comunal tradicional en la aldea de Kép 1 (comuna de Ia Ly) no es solo un evento cultural, sino que también simboliza un retorno a las raíces. Es un espacio compartido donde se reviven los recuerdos comunitarios, donde se realizan rituales y actividades comunitarias, y donde el conocimiento indígena se transmite de generación en generación.
Según los líderes provinciales de Gia Lai, la casa comunal (nhà rông) no solo contribuye a promover el turismo comunitario, sino que también funciona como un "eje cultural" que conecta a las personas con la tradición. En consonancia con la Resolución del Comité Central sobre la orientación del desarrollo, la estructura ha trascendido su valor puramente arquitectónico para convertirse en una "institución cultural viva", donde la identidad se conserva y está presente en la vida cotidiana.
Cabe destacar que el enfoque «centrado en la comunidad» enfatiza que las personas ya no son meras beneficiarias, sino participantes activas en el proceso de preservación. Desde la conservación del espacio de la casa comunal y la organización de actividades culturales hasta la promoción de la imagen del pueblo, todos los esfuerzos están vinculados a una autoconciencia de los valores culturales, un factor decisivo para garantizar que el patrimonio siga siendo relevante y funcional en la vida contemporánea.
Sin embargo, debido al impacto de la urbanización, las "aldeas dentro de la ciudad", como la aldea de Op (Pleiku), corren el riesgo de perder sus rituales tradicionales. Las ceremonias de compromiso, las celebraciones de la nueva cosecha de arroz y las ceremonias de bendición del agua, antaño estrechamente ligadas a la vida comunitaria, son cada vez más raras y se conservan principalmente en la memoria de las generaciones mayores.
La recreación de la ceremonia de compromiso Gia Rai en este lugar ha abierto un espacio de experiencia cultural para las nuevas generaciones. Mediante la participación directa y escuchando las enseñanzas de los ancianos del pueblo, los jóvenes han comprendido mejor las costumbres, desarrollando así una mayor conciencia sobre la importancia de preservar los valores familiares y comunitarios. De esta manera, la cultura cobra vida en la actualidad, en lugar de limitarse a existir en museos o libros.

Espacios abiertos de cultura comunitaria
La historia de la preservación cultural en Gia Lai no se limita a las zonas montañosas, sino que se extiende a las regiones costeras, donde la vida de los pescadores está íntimamente ligada a sus creencias y a la naturaleza. Desde ceremonias para invocar la lluvia y rituales de bendición del agua hasta festivales de pesca, cada ceremonia refleja la armoniosa relación entre los seres humanos y su entorno: una filosofía de desarrollo sostenible arraigada en la cultura popular.
Cabe destacar que la restauración y promoción de festivales se llevan a cabo respetando los valores originales, con la comunidad como protagonista. El gobierno desempeña un papel de apoyo y facilitación, un modelo muy valorado en la preservación del patrimonio cultural inmaterial.
En su orientación de desarrollo, Gia Lai promueve el proceso de elaboración de un expediente para registrar el Festival de Pesca de Nhon Hai como Patrimonio Cultural Inmaterial Nacional. Asimismo, la propuesta de clasificar el Mausoleo Ancestral de Nam Hai demuestra un esfuerzo por sistematizar los valores culturales marítimos dentro de un marco legal y garantizar su preservación sostenible.
El ambiente de preparación para el Festival de la Pesca en Nhon Hai (que se celebra del 29 al 31 de marzo) refleja la vitalidad de la cultura local en el contexto del desarrollo turístico. Con diversas actividades culturales y deportivas, el festival es a la vez un evento religioso y un atractivo producto cultural, que contribuye a promover la imagen de la región costera, su paisaje y la vida de los pescadores entre los turistas nacionales e internacionales.
Es importante destacar que, en este nuevo enfoque, los productos turísticos no están separados de la cultura; por el contrario, la cultura se ha convertido en su pilar fundamental. Las representaciones de la danza Ba Trao, el espacio de gong y tambores, o las artes marciales tradicionales son expresiones vívidas de la identidad regional.
La cultura: el “eje de conexión” del desarrollo sostenible.
En el marco del Año Nacional del Turismo 2026, Gia Lai no se limita a organizar numerosos eventos, sino que se centra en construir una marca turística basada en su identidad única. Esto se evidencia claramente en el guion artístico de la ceremonia de apertura, donde elementos de la cultura de las Tierras Altas Centrales, como gongs, telas de brocado y esculturas de madera, se incorporan como narraciones sobre la región.
La conexión entre los vastos bosques y el océano, entre las culturas de los diferentes grupos étnicos y el espacio ecológico, está creando un viaje profundo, donde los visitantes no solo "vienen a ver", sino que también "viven" la experiencia cultural.
Desde una perspectiva más amplia, estos esfuerzos demuestran una tendencia significativa en el desarrollo sociocultural regional: un cambio de la preservación pasiva a la activa, vinculada a los medios de subsistencia y al desarrollo económico. Cuando la cultura se convierte en un «poder blando», ayuda tanto a preservar la identidad como a crear nuevos valores, contribuyendo así a mejorar la vida comunitaria.
El mensaje de Gia Lai revela una dirección clara: preservar la cultura no se trata de conservar los valores del pasado, sino de crear las condiciones para que sigan presentes y contribuyan a la vida contemporánea. Cuando cada pueblo y cada festival se convierte en un referente cultural, el desarrollo regional no solo se mide por el crecimiento económico, sino que también se moldea por la memoria colectiva, la identidad y la continuidad generacional.
Fuente: https://baovanhoa.vn/van-hoa/giu-le-giu-lang-de-di-duong-dai-214852.html






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