
Un reportero de la Agencia de Noticias de Vietnam (VNA) entrevistó a la Dra. Pham Thi Hong Diep, profesora asociada y subdirectora del Departamento de Economía Política de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional de Vietnam en Hanói, sobre los aspectos más destacados de la Resolución 79-NQ/TW relativa al desarrollo de la economía estatal con un papel dirigente y regulador, y a la garantía de los principales equilibrios económicos.
La eficiencia, la transparencia y la gobernanza moderna son los pilares de nuestros criterios.
Profesor, ¿cuál es la importancia de la Resolución 79 para afirmar y promover el papel protagónico de la economía estatal al entrar en una nueva etapa de desarrollo?
Considero que la Resolución 79-NQ/TW del Politburó reviste gran importancia para reafirmar el papel protagónico de la economía estatal, al tiempo que crea una base política e institucional importante para promover dicho papel en la nueva fase de desarrollo.
Ante todo, la Resolución 79 no solo reafirma la posición central de la economía estatal en la economía de mercado de orientación socialista, sino que también sitúa este papel dentro de un enfoque más moderno: la economía estatal es la fuerza motriz, creadora, reguladora y estabilizadora de los principales equilibrios económicos. Esto aclara su carácter dominante en términos de calidad, eficiencia e influencia estratégica, y no simplemente en función de la magnitud de su propiedad.
La Resolución 79 reafirma que la economía estatal desempeña un papel fundamental en sectores clave como la infraestructura estratégica, la energía, las finanzas y la banca, la defensa y la seguridad, y las tecnologías fundamentales. De este modo, la economía estatal se convierte en un pilar que garantiza la seguridad económica nacional, especialmente en el contexto de un entorno geoeconómico volátil y la intensa transformación digital y ecológica en curso.
La resolución reviste una importancia estratégica, ya que sitúa a la economía estatal dentro de la visión de desarrollo hasta 2045, considerándola una herramienta fundamental para que el Estado lidere la innovación, el desarrollo sostenible y garantice la orientación socialista en una economía de mercado. Asimismo, promueve la innovación y la vinculación con los sectores privado y de inversión extranjera para conformar una estructura económica más moderna, dinámica y autosuficiente.
Entonces, según el profesor asociado, en comparación con resoluciones anteriores, ¿cuáles son los puntos nuevos más destacables de la Resolución 79 sobre el desarrollo de la economía estatal?
En comparación con resoluciones anteriores del Partido sobre empresas estatales, como la Resolución n.º 3 del IX Comité Central (2001) sobre la reestructuración y reforma de las empresas estatales; la Resolución n.º 5 del XII Comité Central (Resolución 12-NQ/TW de 2017) sobre la continuación de la reestructuración, reforma y mejora de la eficiencia de las empresas estatales; o contenidos relacionados en los documentos del XIII Congreso Nacional, la Resolución 79-NQ/TW muestra muchos puntos nuevos y destacables.
En primer lugar, en cuanto a la definición del rol de liderazgo, la Resolución n.º 3 del IX Comité Central y la Resolución n.º 12-NQ/TW del XII Comité Central enfatizaron principalmente el rol de liderazgo de la economía estatal a través de su posición dominante en sectores y ámbitos clave. Por su parte, la Resolución 79 cambió el enfoque, definiendo el rol de liderazgo a través de la capacidad de dirigir, regular y garantizar importantes equilibrios económicos, y de generar un efecto multiplicador en otros sectores económicos, en lugar de basarse únicamente en las proporciones de propiedad. Esto representa un cambio claro de "liderazgo en términos de estructura de propiedad" a "liderazgo en términos de función y calidad".
En segundo lugar, en cuanto a los criterios para evaluar la economía estatal, las resoluciones anteriores hacían hincapié principalmente en la necesidad de «mantener un papel de liderazgo» y «mantener una posición clave». La Resolución 79, por primera vez, sitúa la eficiencia, la transparencia y la gobernanza moderna como criterios centrales para evaluar el papel de liderazgo de la economía estatal. Esto demuestra claramente una nueva perspectiva: el papel de liderazgo ya no se da por sentado, sino que debe demostrarse mediante la eficacia práctica.
En tercer lugar, en cuanto al alcance de las empresas estatales, la Resolución 12-NQ/TW del XII Congreso del Partido, si bien menciona la reducción de dicho alcance, no aborda claramente la cuestión de no competir con el sector privado. La Resolución 79 subraya claramente el principio de que las empresas estatales no deben diversificar sus actividades ni mantener una posición dominante en áreas donde el mercado puede funcionar bien. Este es un punto nuevo y muy importante, que refleja una mentalidad que respeta los principios del mercado y promueve el desarrollo del sector privado.
En cuarto lugar, respecto al modelo de gestión del capital estatal, resoluciones anteriores han mencionado la separación de funciones, pero principalmente a nivel de orientación. La Resolución 79 define claramente la separación de las funciones de gestión estatal y de propiedad del capital como un avance significativo, considerándola un requisito previo para mejorar la eficiencia de la economía estatal. Este punto representa un paso más firme en la reforma institucional.
En quinto lugar, en lo que respecta a la visión estratégica, las resoluciones anteriores vinculaban principalmente el desarrollo de la economía estatal a cada etapa de la reforma de las empresas estatales. La Resolución 79, por primera vez, sitúa a la economía estatal dentro de la visión estratégica nacional de desarrollo hasta 2045, estableciendo el papel de este sector como una herramienta estratégica del Estado para liderar la innovación, garantizar la seguridad económica, configurar los principales equilibrios y lograr objetivos de desarrollo sostenible e inclusivo.
La economía estatal "allanará el camino" en lugar de "bloquearlo".
Como acaba de mencionar el profesor asociado, la economía estatal desempeña un papel importante en la promoción del desarrollo de la economía privada. Entonces, ¿cómo puede la economía estatal ser verdaderamente pionera, allanando el camino y liderando la economía privada?
La economía estatal solo puede realmente "abrir camino y liderar" cuando no compite con la economía privada, sino que crea mercados y genera oportunidades de desarrollo para el sector privado. Este es también el espíritu fundamental de la Resolución 79.
Para lograrlo, es necesario definir claramente las funciones de la economía estatal y la privada. La economía estatal debe centrarse únicamente en sectores clave: aquellos de importancia estratégica para la seguridad económica y la defensa nacional; aquellos donde el mercado es difícil o imposible de regular eficazmente; y aquellos que sirven de base para el desarrollo de otros sectores. Por su parte, el sector privado debe gestionar el comercio, los servicios y la producción de bienes de consumo ordinarios. Una vez que esta distinción esté claramente establecida, la economía estatal «abrirá camino» en lugar de «competir» por el espacio.
Además, es necesario pasar de la competencia a la creación de mercado. El papel protagónico de la economía estatal no debe consistir en ganar cuota de mercado, sino en invertir en infraestructura estratégica para reducir los costos de toda la economía; desarrollar tecnologías clave, plataformas digitales, energía y logística; y experimentar con nuevos modelos que el sector privado pueda adoptar y ampliar. De este modo, la economía estatal debe actuar como facilitadora del mercado, no como competidora de las empresas privadas.
La economía estatal también necesita implementar un mecanismo de "liderazgo mediante inversión semilla", tomando la iniciativa en I+D (investigación y desarrollo), innovación, proyectos de alta tecnología, energías renovables, transformación digital, zonas remotas y sectores de difícil acceso para la rentabilidad. Cuando un proyecto demuestre su viabilidad, el sector privado participará en su expansión. Este es el modelo en el que "el Estado abre el camino y el sector privado lo sigue".
Las empresas estatales deberían convertirse en socias estratégicas de las empresas privadas, en lugar de competir entre sí, mediante: la integración en la cadena de valor; el uso compartido de infraestructuras; la inversión conjunta y el desarrollo de productos; y la contratación de empresas privadas para el suministro de servicios y tecnología. Esta relación permite potenciar las fortalezas de ambos sectores, en lugar de eliminarse mutuamente.
Para mejorar la eficiencia y la competitividad de la economía estatal, ¿qué soluciones específicas en materia de instituciones, gobernanza y recursos humanos debería implementar la Resolución 79, en su opinión?
Se puede afirmar que, para que la Resolución 79 se haga realidad, su concreción debe centrarse en tres pilares: instituciones transparentes, gobernanza moderna y recursos humanos de alta calidad.
Institucionalmente, es necesario seguir mejorando el marco jurídico sobre la propiedad estatal y las empresas estatales para lograr transparencia, uniformidad y alineación con la economía de mercado. A continuación, se debe desarrollar un mecanismo para la asignación y el seguimiento del capital estatal basado en principios de mercado, vinculado a la eficiencia de la inversión, la eficiencia en la utilización del capital y la rendición de cuentas. La inversión de capital estatal debe centrarse en sectores clave con altos efectos indirectos, evitando la fragmentación y la interferencia administrativa. Simultáneamente, es necesario mejorar el marco institucional para la competencia, la contratación pública, la inversión pública y las asociaciones público-privadas (APP) para crear igualdad de condiciones, impulsando así al sector económico estatal a mejorar continuamente su competitividad.
En materia de gobernanza, la Resolución 79 debe concretarse mediante reformas profundas del modelo de gobernanza de las empresas estatales, tales como: la creación de consejos de administración independientes y profesionales, la aplicación de un sistema transparente de evaluación del desempeño (KPI), la estandarización de la gobernanza según las prácticas internacionales (OCDE, NIIF, ESG) y el fortalecimiento de la competitividad y la capacidad de integración de las empresas estatales. Además, es necesario reforzar la transparencia de la información financiera, considerándola como una herramienta para la supervisión social y de mercado de la economía estatal.
En materia de recursos humanos, se requiere una reforma fundamental de los mecanismos de utilización y desarrollo del personal directivo y de gestión, pasando del enfoque en el "personal directivo" a los "directivos estratégicos". En concreto, debería existir un mecanismo para seleccionar y nombrar a los líderes de las empresas estatales en función de la competencia, el desempeño y los estándares del mercado; implementar contratos de gestión por duración determinada y basados en el desempeño, vinculando la responsabilidad individual a la eficiencia de la empresa; y conformar un equipo de expertos de alto nivel en gestión, finanzas y tecnología, capaces de liderar las empresas estatales en la competencia internacional con políticas de remuneración acordes con las tarifas del mercado.
¡Muchísimas gracias, profesor asociado!
Fuente: https://baotintuc.vn/kinh-te/kinh-te-nha-nuoc-dong-vai-role-ba-do-cho-thi-truong-20260115111517874.htm








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