Mientras Alemania se prepara para las elecciones anticipadas de febrero de 2025, la transición hacia un transporte respetuoso con el medio ambiente se encuentra en un momento crucial. Las noticias sobre posibles despidos y cierres de fábricas en Volkswagen (VW), así como la disminución de los beneficios en varios gigantes automovilísticos alemanes, generan preocupación sobre la sostenibilidad a largo plazo de la industria automotriz, reconocida mundialmente.

Al mismo tiempo, la red ferroviaria alemana ha sido criticada por los retrasos y las cancelaciones, mientras que su infraestructura vial y de puentes se deteriora cada vez más.