El niño solo tiene permitido ver vídeos en línea cuando sus padres están presentes.
Explicó que durante los dos últimos meses de vacaciones de verano, debido a que sus padres estaban ocupados con el trabajo, su hijo tuvo acceso a entretenimiento en línea gratuito. Como resultado, el niño adquirió más conocimientos y comprensión, y desarrolló diferentes formas de pensar. Sin embargo, estos conocimientos y pensamientos abarcaban tanto lo bueno como lo malo, lo correcto y lo incorrecto. Comentó que sus padres tenían que recordarle y corregir constantemente a su hijo cada vez que descubrían que había malinterpretado algo. Esta madre identificó específicamente la fuente como el contenido de las redes sociales.
Desde hace tiempo se advierte sobre el formato de vídeo corto que surgió en una plataforma de redes sociales china y que luego se popularizó en otras. Debido a su brevedad, relevancia y familiaridad para los jóvenes, este formato se extendió rápidamente a nivel mundial y se hizo popular entre los adolescentes. Gracias a su facilidad de creación, cada vez más personas se han convertido en creadores de contenido de vídeo corto. Con tan solo un teléfono inteligente y diversas herramientas y aplicaciones, prácticamente cualquiera puede crear vídeos cortos para publicar en redes sociales.

El peligro reside en que, al ser accesible para cualquiera, se mezclan vídeos con contenido tanto bueno como malo. Aún más preocupante es la existencia de aplicaciones de inteligencia artificial que permiten a los usuarios crear vídeos cortos en un instante.
Vimos una serie de videos cortos en redes sociales y nos sorprendió su impresionante presentación y producción, que cautivó a los espectadores. Muchos invirtieron una gran creatividad en sus guiones, filmación y puesta en escena. Sin embargo, el peligro radica en que la mayoría de estos videos recurren al clickbait, conteniendo lenguaje e imágenes "sensibles" no aptas para niños. Aún más preocupante es la prevalencia de información inexacta, engañosa e incluso exagerada en estos videos, lo que sin duda tendrá un impacto negativo en los niños.
Por supuesto, nadie es tan ingenuo ni extremista como para condenar los vídeos cortos. Simplemente, debido a su facilidad de creación, también surge contenido negativo. Por lo tanto, las plataformas de redes sociales deben reforzar su proceso de revisión posterior, analizando los informes de los usuarios sobre los vídeos cortos. Los padres deben supervisar más de cerca el consumo de vídeos cortos por parte de sus hijos en las redes sociales y contribuir activamente a la limpieza del espacio público detectando y denunciando el contenido dañino.
Fuente: https://nld.com.vn/ngan-tre-tiep-can-video-doc-hai-196250816202346026.htm






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