La producción de sal en Bac Lieu no es solo un medio de subsistencia, sino también una fuente de orgullo, una belleza cultural transmitida de generación en generación. Extendida a lo largo de vastos y resplandecientes campos de sal blanca bajo el sol, la producción de sal en esta región contribuye a la singular identidad del suroeste de Vietnam, un lugar impregnado de calidez humana y de los sabores de la tierra.

La sal de Bac Lieu tiene un carácter único, como una huella del mar y el cielo del sur. Suave, blanca y firme, sus granos desprenden un delicado sabor salado que perdura en el paladar, para luego disolverse gradualmente en un regusto ligeramente dulce; no amargo ni áspero, sino cálido y reconfortante, como la gente de esta región: sencilla, amable y bondadosa, dejando una impresión imborrable en quienes la visitan y un recuerdo imborrable en quienes se marchan.

En los días soleados, las salinas parecen una magnífica pintura, reflejando los colores del cielo en cada pequeño cristal. Pero cuando llueve inesperadamente, todo el esfuerzo se desperdicia y las salinas se convierten en lodazales. A pesar de estas dificultades, los productores de sal nunca se rinden. Al visitar las salinas de Dien Hai (distrito de Dong Hai), la mayor zona productora de sal de la provincia de Bac Lieu, se puede apreciar claramente la profunda dedicación de los productores a su oficio. En los últimos años, han adoptado el método de cubrir las zonas de cristalización con láminas de plástico, lo que ha contribuido a aumentar la producción de sal, logrando cristales más blancos y hermosos, y alcanzando así un precio más alto.