Los médicos y enfermeros del Departamento de Cuidados Intensivos y Toxicología supervisan de cerca el estado del paciente en la unidad de cuidados intensivos.
Más allá de la atención profesional, el departamento también prioriza una actitud orientada al servicio. Siguiendo rigurosamente los 12 principios de la ética médica y la enseñanza de que "un buen médico debe ser como una madre amorosa", los médicos y enfermeros se esfuerzan por mantener una actitud compasiva, explicando claramente a la familia la condición del paciente, el pronóstico y el plan de tratamiento. En momentos difíciles, esta comunicación y comprensión ayuda a las familias de los pacientes a sentirse más seguras y a brindarles mayor apoyo durante todo el proceso de tratamiento.
Desde el epicentro de la pandemia hasta la vida cotidiana.
El hito más significativo para el Departamento de Cuidados Intensivos y Toxicología fue, sin duda, el período en que estalló la pandemia de Covid-19. A medida que el número de casos aumentaba rápidamente y muchos pacientes desarrollaban síntomas graves, el departamento fue designado para gestionar el área de tratamiento intensivo de Covid-19 de la provincia, con 60 camas, ubicada en el Hospital General de Ca Mau.
En los tres meses de mayor incidencia a finales de 2021, el equipo atendió a 2039 pacientes con COVID-19 en estado grave, de los cuales 1746 se recuperaron y recibieron el alta. Estas cifras no solo reflejan la profesionalidad del equipo, sino que también demuestran la dedicación y el compromiso del personal médico.
En aquel entonces, muchos médicos y enfermeros casi no tenían días libres. Trabajando con equipo de protección completo durante horas, enfrentando el riesgo de contagio, nadie flaqueó. Además del tratamiento, el departamento también participó en la capacitación y transferencia de técnicas para la reanimación de casos graves de COVID-19 a nivel comunitario; la capacitación de médicos y enfermeros de apoyo; y la participación en la detección y el seguimiento de la vacunación para personas mayores y personas con enfermedades preexistentes.
Tras la pandemia, el ritmo de trabajo del departamento volvió gradualmente a la normalidad con los casos rutinarios, pero la presión nunca disminuyó. El número de pacientes en estado crítico se mantuvo elevado, mientras que las exigencias de un tratamiento de calidad se volvieron cada vez más estrictas. Para satisfacer estas demandas, el departamento mejoró continuamente sus procesos de trabajo, perfeccionó las competencias profesionales, impulsó la investigación científica y aplicó soluciones técnicas innovadoras en la práctica.
En los últimos 10 años, el departamento ha participado en numerosos proyectos de investigación científica, muchos de los cuales han ganado premios provinciales de alto nivel; las iniciativas de innovación técnica se han aplicado con eficacia, contribuyendo a mejorar la calidad del tratamiento y a reducir los costes para los pacientes.
Durante muchos años, el Departamento de Cuidados Intensivos y Toxicología ha sido reconocido como un colectivo laboral ejemplar y ha recibido numerosos elogios del Presidente del Comité Popular Provincial. Para quienes trabajan aquí, la mayor recompensa es el momento en que ven a un paciente abrir los ojos, respirar por sí mismo de nuevo y ser dado de alta para reunirse con sus seres queridos.
El Departamento de Cuidados Intensivos y Toxicología celebra reuniones profesionales todas las mañanas para intercambiar ideas y acordar planes de tratamiento para los casos graves.
En vísperas del Día de los Médicos de Vietnam, el 27 de febrero, la historia del Departamento de Cuidados Intensivos y Toxicología nos recuerda que, tras los logros del campo de la medicina, se esconden incontables turnos nocturnos, comidas apresuradas y momentos de extrema tensión. En lo que parece ser el entorno más hostil, la ética médica y la pericia siempre van de la mano, preservando vidas y brindando esperanza a los pacientes.
En medio del ajetreo del hospital, las puertas de la unidad de cuidados intensivos permanecen ligeramente entreabiertas. Detrás de esas puertas, médicos y enfermeras realizan su trabajo con discreción, luchando por cada latido, por cada respiración, con toda la responsabilidad y compasión propias de un profesional de la salud.
Truc Linh - Chi Linh
Fuente: https://baocamau.vn/sau-canh-cua-phong-hoi-suc-a126509.html







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