
Foto ilustrativa: Minh Quyet/TTXVN
El objetivo de esta circular es mejorar la transparencia de la información, optimizar la eficiencia de la gestión y garantizar la seguridad alimentaria a lo largo de todo el proceso de producción y comercialización.
Según la normativa, la trazabilidad alimentaria se rige por el principio de «un paso antes, un paso después». En concreto, cada establecimiento de producción y comercial debe identificar el origen de las materias primas y los productos semielaborados en la etapa previa e identificar la unidad que recibe el producto en la etapa posterior. Toda la información posterior a cada etapa debe codificarse e identificarse mediante métodos adecuados para facilitar la trazabilidad cuando sea necesario.
La Circular exige que los establecimientos de producción y comercialización de alimentos establezcan y almacenen periódicamente información completa y relevante sobre sus operaciones en una base de datos. Estos datos incluyen información sobre materias primas, procesos de producción, análisis, circulación y distribución de productos. Para la trazabilidad, los establecimientos pueden utilizar la información extraída de la base de datos establecida, según lo estipulado en el artículo 5 de la Circular, y también pueden recurrir a otras fuentes de información pertinentes.
Cabe destacar que la Circular también estipula la conexión de las bases de datos empresariales con el Sistema de Trazabilidad Alimentaria del Ministerio de Industria y Comercio, creando así sincronización y apoyando la gestión estatal.
En lo que respecta al proceso de implementación, las instalaciones de producción de alimentos deben llevar a cabo la trazabilidad inmediatamente después de realizar un autocontrol y detectar productos no seguros, indicios de infracciones legales o al recibir una solicitud de un organismo estatal competente.
En primer lugar, la planta debe basarse en información inicial como el nombre del producto, el código de lote y la fecha de producción para identificar con precisión el lote que requiere trazabilidad. A continuación, revisa los registros de producción y pruebas del lote para determinar la causa. Simultáneamente, debe contactar de inmediato a los proveedores pertinentes de materias primas, productos semielaborados o embalajes para recabar información que facilite el proceso de verificación.
A continuación, la planta de fabricación deberá enviar un aviso urgente a los distribuidores y concesionarios que recibieron el lote de producto, solicitando informes sobre la cantidad vendida y el inventario restante para facilitar las retiradas del mercado en caso necesario. Con base en esta información, la empresa analizará y determinará la causa del problema de seguridad del lote.
Tras completar el proceso de trazabilidad, el establecimiento debe elaborar un informe que indique claramente los resultados de la retirada del producto, las medidas adoptadas para gestionar el producto infractor, la causa del incidente y las medidas correctivas implementadas. Si la empresa detecta un producto que no cumple con las normas de seguridad, es responsable de notificarlo urgentemente al fabricante y colaborar estrechamente para llevar a cabo el proceso de trazabilidad conforme a la normativa vigente.
El Ministerio de Industria y Comercio señala que, durante las inspecciones, si los organismos estatales competentes detectan productos alimenticios que incumplen la normativa de seguridad alimentaria, emitirán un documento que obligará a los establecimientos de producción y comercialización a llevar a cabo la trazabilidad de conformidad con el artículo 7 de la Circular. Simultáneamente, el organismo gestor publicará avisos sobre los productos infractores en el portal de información sobre trazabilidad para informar con prontitud a las organizaciones, personas y consumidores pertinentes.
Fuente: https://vtv.vn/bo-cong-thuong-siet-truy-xuat-nguon-goc-thuc-pham-100260304083219736.htm








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