Esto es creíble. Para muchos, gastar dinero en un viaje largo es una inversión en comodidad. Si su vida diaria es demasiado estresante, encontrar un sueño reparador es una gran alegría. Y buscar consuelo tras una decepción amorosa o una pérdida es común, independientemente del lugar de residencia. Viajar con ese propósito se denomina turismo terapéutico.
¿Puede nuestro país satisfacer esta necesidad?
En cuanto a su potencial, hay mucho que decir. Primero, su rica gastronomía . Deliciosas comidas alegran cada día. Luego, su naturaleza diversa. Con sus paisajes serenos, los visitantes pueden encontrar fácilmente el equilibrio. Y otro factor importante es la sanación a través de la cultura y la espiritualidad tradicionales. Remojar los pies en agua de hierbas, por ejemplo, es un regalo del que carecen muchos otros países.
Entonces, ¿cuál es la brecha entre el potencial y la realidad?
Para cosechar el fruto, hay que plantar el árbol con paciencia. Lo mismo ocurre con el turismo: requiere una inversión cuidadosa. Si la sanación se trata simplemente como una moda, no conducirá a ninguna parte. La sostenibilidad solo se logra cuando la calidad es siempre la prioridad.
Fuente: https://www.sggp.org.vn/chat-luong-lam-dau-post807175.html







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