Según el Departamento de Gestión de Tierras, la emisión inicial de certificados de uso de la tierra ha alcanzado aproximadamente el 97,6 % de la superficie requerida, lo que indica que el proceso de establecimiento de derechos de uso de la tierra está prácticamente finalizado. Simultáneamente, el sistema de base de datos catastral ha registrado aproximadamente 43,5 millones de parcelas; más de 62,3 millones de parcelas se han sincronizado con la base de datos nacional, de un total aproximado de 105,9 millones de parcelas; de las cuales, se han emitido certificados de uso de la tierra para más de 50,6 millones.
Esta cifra refleja el creciente nivel de digitalización y transparencia de la información territorial. Cabe destacar que se han asignado códigos de identificación a más de 69,7 millones de parcelas, lo que facilita el seguimiento y control del uso del suelo para cada proyecto específico. Esto se considera fundamental para detectar casos de retraso o uso indebido del suelo.
En base a esto, el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente ha identificado la gestión de proyectos de ejecución lenta y proyectos paralizados como una tarea clave para limitar el desperdicio de recursos. La normativa de la Ley de Tierras de 2024, en particular el artículo 60 sobre los principios de planificación y el apartado 8 del artículo 81 sobre la adquisición de tierras, ha creado un marco jurídico claro para abordar estas cuestiones.
Según la normativa, los proyectos que no utilicen el terreno durante 12 meses consecutivos o que tengan un retraso de 24 meses recibirán una prórroga de hasta 24 meses y deberán abonar obligaciones financieras adicionales. Si el proyecto no se ejecuta tras la prórroga, el Estado recuperará el terreno sin compensación alguna.
Con base en esta normativa, el Ministerio exige a las autoridades locales que revisen y clasifiquen cada proyecto, aclarando las causas y responsabilidades de las organizaciones e individuos involucrados. Los proyectos que infrinjan la normativa serán revocados, mientras que aquellos que aún sean viables deberán abordar sus dificultades, lo cual deberá realizarse de manera pública y transparente.
Un aspecto clave de esta directiva es la exigencia de transparencia informativa. Los Comités Populares Provinciales deben publicar en sus portales electrónicos una lista de los proyectos que no han puesto en uso los terrenos en un plazo de 12 meses, que presentan un retraso de 24 meses y aquellos que han sido prorrogados o aplazados por fuerza mayor. Estos datos también se harán públicos en los sistemas del Ministerio y de los organismos de gestión territorial.
Se espera que la publicación de la lista, en el contexto de la digitalización de más de 62,3 millones de parcelas de tierra y la sincronización de sus datos, aumente la supervisión social y frene la práctica de acaparar tierras anticipándose a aumentos de precios o de dejarlas en barbecho durante largos períodos.
En el próximo periodo, el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente anunció que coordinará con las autoridades locales la implementación de programas de inspección especializados, centrándose en grandes proyectos, proyectos con retraso o proyectos que aún no han puesto en uso sus terrenos. El objetivo es mejorar la eficacia de la gestión y liberar recursos terrestres, un aspecto que actualmente se encuentra estancado en muchos proyectos que se han prolongado durante años.
Con casi 106 millones de parcelas de tierra ya inspeccionadas y gestionadas, y decenas de millones más con códigos de identificación, se considera necesario reforzar la disciplina, garantizar la transparencia de la información y resolver de forma decisiva los proyectos "estancados" para dar un uso más eficaz de los recursos terrestres al desarrollo socioeconómico .
Fuente: https://baotintuc.vn/kinh-te/cong-khai-du-an-cham-trien-khai-kien-quyet-thu-hoi-dat-bo-hoang-20260505193534816.htm







Kommentar (0)