La soledad nunca ha sido un problema tan grave. Además de perjudicar la salud mental, se ha convertido en una verdadera amenaza para la seguridad.

Aprovechándose de la soledad de sus víctimas, los ciberdelincuentes están utilizando una de las estafas más peligrosas de la actualidad: las estafas románticas.

A medida que los procesos se profesionalizan y se impulsan con tecnología moderna, las estafas románticas pueden llevarse a cabo a gran escala.

Los atacantes entablan relaciones y generan confianza con sus víctimas a través de aplicaciones de citas o redes sociales. Se utilizan chatbots con inteligencia artificial para crear escenarios y situaciones en diversos idiomas.

Dado el constante crecimiento de la población soltera, los investigadores creen que la tecnología de automatización otorgará aún más poder a los estafadores.