Vietnam.vn - Nền tảng quảng bá Việt Nam

Conserva la luz en los ojos de los niños pequeños.

En medio del ajetreo de la capital, tras los muros blancos del Hospital Dong Do se libran batallas silenciosas pero igualmente feroces.

Báo Đầu tưBáo Đầu tư28/12/2025

Allí, los pacientes infantiles, algunos de tan solo unos meses de edad, se enfrentan al enorme reto de recuperar su derecho a ver el mundo tras sufrir glaucoma congénito.

da8d4f5b543dd5638c2c.jpg

Los médicos desaconsejan confundir unos ojos inusualmente grandes con la belleza natural.

Un viaje desgarrador comenzó con el nacimiento prematuro de un bebé a las 28 semanas de gestación. Con tan solo 5 meses de edad, el niño sufrió una serie de graves complicaciones médicas, desde insuficiencia respiratoria hasta el síndrome de Stickler, que le provocó hipoplasia mandibular. El mayor dolor para la familia no fue solo la frágil vida del niño, sino también el glaucoma que les arrebataba silenciosamente la vista.

La madre aún recuerda aquellos días angustiosos en los que su hijo no podía respirar boca arriba y necesitaba soporte vital mediante una sonda de alimentación, mientras sus ojos comenzaban a salirse de sus órbitas de forma anormal. Tras una larga búsqueda de esperanza, la familia eligió el Hospital Dong Do como último recurso, donde depositaron toda su confianza en el equipo de reanimación y los especialistas en oftalmología.

Con un cuerpo frágil y una constitución débil, la cirugía no fue simplemente una intervención médica, sino una batalla integral para devolverle la vida y la vista al niño. La presión recayó sobre la familia, ya que el complejo historial de insuficiencia respiratoria aumentó los riesgos durante la anestesia y la cirugía.

Según la Sra. Dinh Thi Phuong Thuy, Directora Ejecutiva del Hospital Dong Do, el bebé ingresó en estado muy delicado debido a su nacimiento prematuro y a que ya había padecido síndrome de dificultad respiratoria aguda. Los episodios prolongados de apnea fisiológica supusieron un gran reto para todo el equipo médico. Anteriormente, la familia había buscado ayuda en numerosos centros médicos , pero todos fueron rechazados debido a la gravedad de la afección.

Gracias a su condición de hospital general, los médicos llevaron a cabo consultas interdisciplinarias exhaustivas. El equipo de anestesia y reanimación, junto con el equipo quirúrgico, elaboró ​​el plan óptimo para garantizar la máxima seguridad. La decisión de intervenir se basó no solo en la pericia profesional, sino también en la responsabilidad y la dedicación a salvar una vida.

La alegría no se limitó a un solo caso. Otro niño se sometió recientemente a una cirugía de descompresión con un diámetro corneal de 14,5 mm. El momento en que el niño despertó con los ojos sintiéndose mejor y sin dolor infundió una inmensa esperanza a la familia de que se pudiera preservar su vista.

Basándose en casos reales, los médicos destacan la importancia de concienciar a la población sobre el glaucoma congénito. Se trata de una anomalía en el desarrollo ocular que impide el drenaje del humor acuoso, provocando un aumento de la presión intraocular y la dilatación del globo ocular, conocida popularmente como «ojo de búfalo».

En los casos detectados precozmente, los niños pueden recibir intervención mediante técnicas microquirúrgicas como la trabeculectomía, que ayuda a despejar la vía de drenaje del humor acuoso, reducir la presión intraocular y preservar la función visual. El momento de la intervención es crucial para preservar la visión del niño.

Los médicos desaconsejan confundir unos ojos inusualmente grandes con la belleza natural. Si los ojos de un niño son más grandes de lo normal y parecen apagados, podría ser señal de un daño ocular grave.

Los padres deben prestar especial atención a síntomas como el lagrimeo frecuente incluso cuando el niño no llora, la sensibilidad a la luz, el entrecerrar los ojos o apartar la cabeza de la luz. Los niños también pueden presentar parpadeo inusual o los ojos fuertemente cerrados.

Algunos signos de alerta peligrosos que requieren atención médica inmediata en niños incluyen ojos anormalmente grandes. El diámetro corneal en recién nacidos suele ser de entre 10 y 10,5 mm; si supera los 12 mm durante el primer año de vida, se requiere especial atención. Además, la opacidad corneal con un color blanco turbio o azulado, y la aparición de fisuras también son signos que no deben ignorarse.

Para los bebés prematuros o aquellos con afecciones congénitas, los chequeos regulares son cruciales para la detección temprana y para evitar perder la oportunidad de un tratamiento eficaz.

"La complacencia puede llevar a perder oportunidades, por lo que la detección temprana y la intervención oportuna son clave para proteger la vista de los niños desde los primeros años de vida", añadió el director del Hospital Oftalmológico Dong Do.

Fuente: https://baodautu.vn/giu-lai-anh-sang-cho-nhung-doi-mat-tre-tho-d569122.html


Kommentar (0)

¡Deja un comentario para compartir tus sentimientos!

Mismo tema

Misma categoría

Mismo autor

Herencia

Nhân vật

Empresas

Actualidad

Sistema político

Local

Producto

Happy Vietnam
Camina en paz

Camina en paz

Felicidad en el puerto

Felicidad en el puerto

Utilizar luces para cultivar fruta del dragón fuera de temporada

Utilizar luces para cultivar fruta del dragón fuera de temporada