Una serie de nuevos hallazgos sugieren que aumentar la actividad en el tiempo libre y limitar los estilos de vida sedentarios no sólo benefician la salud, sino que también ayudan a retardar, e incluso revertir, el proceso de envejecimiento a nivel molecular.
El ejercicio afecta el "reloj biológico" del cuerpo.
El trabajo de un equipo de investigación dirigido por el profesor Takuji Kawamura (Universidad de Tohoku, Japón), publicado en la revista Aging, ha abierto una nueva perspectiva: la actividad física regular, la condición física general y los hábitos de entrenamiento pueden influir directamente en la edad biológica.
El concepto de envejecimiento epigenético describe los cambios moleculares en el ADN que reflejan la velocidad del envejecimiento en el cuerpo. Los científicos utilizan el reloj epigenético para medirlo mediante patrones de metilación del ADN, una modificación química que puede influir en la actividad genética.
A diferencia de la edad natal, la edad biológica refleja el estado real de las células y los tejidos, que se ve fuertemente influenciado por el estilo de vida. Por lo tanto, se considera una herramienta útil para estudiar y comprender mejor el proceso de envejecimiento.
El secreto de los ejercicios estructurados
Los científicos enfatizan que cualquier actividad física, incluyendo caminar o las tareas domésticas, es beneficiosa para la salud. Sin embargo, el ejercicio estructurado, repetitivo y específico es superior para retrasar el envejecimiento epigenético.
La aptitud física, especialmente la salud cardiovascular, también está estrechamente relacionada con las tasas de envejecimiento.
Las investigaciones realizadas en ratones muestran que el ejercicio de resistencia y de fuerza reduce significativamente los cambios moleculares relacionados con la edad en el tejido muscular.

En humanos, varios estudios han demostrado que las intervenciones de ejercicio que duran varias semanas pueden reducir los marcadores de la edad biológica en la sangre y el músculo esquelético.
Un estudio descubrió que las mujeres sedentarias de mediana edad que realizaron ocho semanas de entrenamiento aeróbico y de resistencia perdieron dos años de su edad biológica.
Mientras tanto, otro estudio encontró que los hombres mayores con un mayor consumo de oxígeno (una medida importante de la salud cardiovascular) tenían tasas significativamente más lentas de envejecimiento epigenético.
“Estos resultados refuerzan la idea de que mantener la forma física actúa como un ‘escudo’ contra el envejecimiento, proporcionando beneficios integrales a múltiples órganos del cuerpo”, enfatizan los autores.
No sólo se “rejuvenecen” los músculos
Inicialmente, la investigación se centraba principalmente en el músculo esquelético. Sin embargo, evidencia reciente sugiere que el corazón, el hígado, el tejido adiposo e incluso el intestino también pueden beneficiarse del ejercicio regular.
En particular, se descubrió que los atletas olímpicos tienen un proceso de envejecimiento epigenético significativamente más lento que la población general: evidencia de que el ejercicio prolongado y de alta intensidad puede tener efectos antienvejecimiento duraderos.
Sin embargo, los científicos también señalan que no todos responden de la misma manera al mismo régimen de ejercicios. Se necesita más investigación para comprender por qué existen estas diferencias, así como para determinar cómo los distintos tipos de ejercicio afectan a los distintos órganos. Esto abre la puerta a programas de ejercicios personalizados que maximicen los beneficios antienvejecimiento.
Ejercicios para ayudar a “rejuvenecer” la edad biológica
Haga cardio (aumente su frecuencia cardíaca): caminar a paso ligero, trotar, andar en bicicleta, nadar o tomar una clase de fitness grupal aumenta la resistencia cardiovascular, mejora la circulación y quema calorías.

Entrenamiento de fuerza: el entrenamiento con pesas, las bandas de resistencia o los ejercicios con peso corporal ayudan a mantener la masa muscular, aumentar la fuerza y prevenir la osteoporosis.
Ejercicios compuestos: Sentadilla, peso muerto, press de banca... afectan simultáneamente a muchos grupos musculares, mejorando la eficacia de la construcción de la fuerza corporal general.
Consejos para un ejercicio efectivo y seguro
Combine entrenamiento cardiovascular y de fuerza para obtener beneficios óptimos.
Mantener al menos 150 minutos de ejercicio de intensidad moderada o 75 minutos de ejercicio de intensidad vigorosa por semana, según lo recomendado por la OMS.
Los principiantes deben comenzar con un calentamiento ligero, aumentando gradualmente la intensidad y la duración para evitar lesiones.
Es mejor consultar a su médico o entrenador antes de comenzar un nuevo programa de ejercicios.
En otras palabras, el ejercicio no sólo le ayuda a estar más saludable cada día, sino que también puede retardar o revertir su reloj biológico, dándole a su cuerpo una vida más larga y juvenil.
Fuente: https://www.vietnamplus.vn/khoa-hoc-chung-minh-tap-the-duc-thuc-su-co-the-dao-nguoc-tuoi-sinh-hoc-cua-ban-post1058068.vnp
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