Actualmente, la mayoría de las empresas vietnamitas aún utilizan tecnología importada o participan en el procesamiento y ensamblaje para empresas extranjeras. El mercado tecnológico no se ha desarrollado plenamente, las transacciones de intercambio y transferencia de tecnología aún son limitadas, y los resultados de investigación y desarrollo a menudo no se comercializan eficazmente. Esto dificulta que Vietnam mejore su capacidad interna y dependa de la tecnología extranjera. Por lo tanto, modificar la Ley de Alta Tecnología para clasificar claramente la alta tecnología, la tecnología estratégica y la tecnología central, y al mismo tiempo establecer mecanismos de prioridad y apoyo adecuados para cada grupo, es un paso necesario para crear un verdadero mercado tecnológico.

Crear mercados tecnológicos y mejorar la autonomía.
El proyecto de enmienda a la Ley de Alta Tecnología introduce numerosas novedades importantes. En primer lugar, la Ley amplía el alcance de las materias y los tipos de tecnologías que se apoyan, incluyendo no solo equipos y software, sino también tecnología digital , inteligencia artificial, datos y soluciones innovadoras. Al mismo tiempo, el mecanismo de incentivos se basa en resultados reales en lugar de títulos, lo que significa que las empresas y organizaciones de investigación tienen derecho a apoyar políticas cuando presentan productos, inventos, soluciones tecnológicas o valor añadido real. Este mecanismo ayuda a reducir los trámites administrativos, acortar los plazos y, al mismo tiempo, motivar la inversión a largo plazo en investigación y desarrollo tecnológico.
Además, la Ley reformada también busca desarrollar un ecosistema tecnológico integral. No solo se centra en las empresas consolidadas, sino que también incentiva la participación de institutos de investigación, universidades, startups y pequeñas y medianas empresas en actividades de I+D, transferencia de tecnología y comercialización. Este es un paso importante para conectar la investigación, la producción, el comercio y el mercado, creando así una cadena de valor tecnológica integral, potenciando la capacidad endógena y promoviendo la autonomía tecnológica.
Otro factor importante es la atracción de inversión nacional y extranjera asociada a la transferencia de tecnología. La ley revisada busca crear un mecanismo de incentivos transparente y a largo plazo para incentivar a los inversores extranjeros a traer tecnología y expertos a Vietnam. Esto contribuye a mejorar la capacidad tecnológica nacional, reducir la brecha con los países desarrollados y, al mismo tiempo, crear las condiciones para la creación de industrias clave basadas en tecnología de alto valor añadido.
Paralelamente, la Ley propone el desarrollo de zonas y áreas urbanas de alta tecnología, donde confluyan la investigación, la producción, la educación y la vida, creando un entorno propicio para atraer recursos humanos de alta calidad, promover la innovación y aumentar la capacidad de aplicar la tecnología en la práctica. Este mecanismo también contribuye a la construcción de un verdadero mercado tecnológico, donde las transacciones, transferencias y comercialización de tecnología se realicen de forma transparente y justa.
El impacto esperado de la reforma de la Ley es enorme. Las empresas vietnamitas tendrán mayor confianza al invertir en I+D y desarrollar productos de alta tecnología; el ecosistema de innovación se desarrollará de forma sincronizada desde la investigación y la producción hasta el mercado y los servicios de apoyo; se atraerá a inversores nacionales y extranjeros para participar en áreas tecnológicas clave y estratégicas; se motivará y vinculará a recursos humanos de alta calidad con proyectos de innovación; y, lo más importante, Vietnam mejorará gradualmente su autonomía tecnológica y reducirá su dependencia de fuentes externas.
Sin embargo, para ser verdaderamente efectiva, la implementación de la Ley debe ir acompañada de criterios claros y un mecanismo de seguimiento transparente. Los incentivos deben estar vinculados a resultados reales. Al mismo tiempo, las políticas deben coordinarse con la Ley de Propiedad Intelectual, la Ley de Transferencia de Tecnología y las políticas de formación de recursos humanos para crear un ecosistema tecnológico sincronizado y sostenible.
La reforma de la Ley de Alta Tecnología no solo implica actualizar las técnicas legislativas, sino también un paso estratégico para construir un verdadero mercado tecnológico y promover la autonomía tecnológica. Implementada de forma seria, sincronizada y transparente, la Ley brindará oportunidades para que Vietnam desarrolle tecnología endógena, mejore su capacidad de innovación, atraiga inversión y aspire a convertirse en un país con una tecnología moderna, proactiva y sostenible en el futuro.
Fuente: https://mst.gov.vn/tao-thi-truong-cong-nghe-va-nang-cao-tu-chu-197251130222220973.htm






Kommentar (0)