Tras repasar las disputas en el Mar de China Meridional de los últimos años y la serie de incidentes complejos que se prevén para 2025, los observadores creen que la pronta aplicación del Código de Conducta en el Mar de China Meridional (COC) entre China y los países de la ASEAN es extremadamente urgente.
El COC no puede posponerse.
La reciente escalada de tensiones entre China y Filipinas en el Mar de China Meridional, en particular en torno al banco de arena Second Thomas y al banco de arena Scarborough, pone de manifiesto la creciente complejidad de esta disputa regional.
Desde 2022, la región ha sido testigo de cientos de colisiones, bloqueos y el uso de cañones de agua por parte de buques guardacostas chinos contra barcos filipinos. Mientras Pekín sigue ignorando el fallo del Tribunal de Arbitraje de 2016, Manila ha optado por una estrategia de "transparencia" respecto a sus acciones agresivas sobre el terreno, al tiempo que amplía sus frentes legales e institucionales.
En la práctica, el Mar de China Meridional ha sido durante mucho tiempo un foco de disputa entre ambos países, debido a la superposición de reivindicaciones territoriales y marítimas. Manila acusa a Pekín de utilizar cada vez más tácticas de "zona gris" (medidas coercitivas que no conducen a un conflicto abierto) para imponer su control. Los enfrentamientos entre las fuerzas de guardacostas de ambos países en torno a los arrecifes en disputa son frecuentes, a pesar de los mecanismos de diálogo bilateral y los compromisos de moderación de ambas partes.
Uno de los principales focos de tensión es el Segundo Banco Thomas, donde Filipinas tiene estacionada la BRP Sierra Madre, un antiguo buque de guerra que encalló "intencionalmente" en 1999. La situación se agravó en 2024 cuando la Guardia Costera de China (CCG) obstaculizó repetidamente las operaciones de reabastecimiento filipinas, afectando las condiciones de vida y la salud de los soldados allí destinados. La situación culminó en junio de 2024 con un enfrentamiento en el que resultaron heridos varios soldados filipinos. Poco después, ambos países alcanzaron un "acuerdo provisional" para gestionar las operaciones de reabastecimiento y reducir el riesgo de enfrentamientos. Este mecanismo permitió que las misiones posteriores se desarrollaran con mayor fluidez, pero según los observadores, se trató solo de una solución temporal.
Si bien los enfrentamientos continuaron hasta 2025, la disputa también se trasladó a los ámbitos jurídico e institucional. Previamente, a partir de finales de 2024, Filipinas promulgó una ley para delimitar las zonas del Mar de China Meridional bajo su jurisdicción. China respondió, por primera vez, delimitando su reclamación sobre el arrecife de Scarborough.
En este contexto, Filipinas, que ostentará la presidencia de la ASEAN en 2026, exige con firmeza el establecimiento este año de un Código de Conducta (COC) largamente postergado en el Mar de China Meridional entre la ASEAN y China.
Este es también el deseo de los países de la ASEAN. Solo mediante la implementación de un Código de Conducta (CCC) verdaderamente efectivo y jurídicamente vinculante podremos mantener la paz , la seguridad y la estabilidad en la región, creando un entorno favorable para la resolución pacífica de las disputas en el Mar de China Meridional.

Vietnam espera que los países resuelvan las disputas en el Mar de China Meridional por medios pacíficos y de conformidad con el derecho internacional. Foto: MINH THANG
Encontrar consenso
La idea de un Código de Conducta (CCC) formal para reducir las tensiones en el Mar de China Meridional se planteó por primera vez hace más de dos décadas, pero no fue hasta 2017 que las partes se comprometieron a iniciar el proceso de redacción. Sin embargo, desde entonces, se han logrado pocos avances sustanciales. Los países de la ASEAN desean que el CCC se base en el derecho internacional, en particular en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982 (CNUDM). Por el contrario, China ignora este principio y reclama unilateralmente la soberanía sobre casi la totalidad del Mar de China Meridional.
Actualmente, persisten varias cuestiones en el proceso de negociación de este importante documento. En primer lugar, el ámbito geográfico de aplicación del Código de Conducta (COC). Las partes aún debaten si el COC se aplicará a toda la región del Mar de China Meridional o si se limitará a las zonas en disputa. Definir claramente este ámbito es crucial, ya que repercute directamente en la jurisdicción y las actividades prácticas de los países involucrados en el mar.
La segunda cuestión se refiere a la relación entre la Declaración sobre la Conducta de las Partes en el Mar de China Meridional (DOC) y el Código de Conducta (COC). Los negociadores buscan determinar si el COC sustituirá por completo a la DOC o si se considerará un desarrollo posterior para concretar y reforzar los compromisos ya presentes en la DOC. Otro aspecto importante es cómo traducir los principios y compromisos políticamente controvertidos de la DOC en regulaciones más estrictas dentro del marco del COC.
En tercer lugar, el carácter jurídicamente vinculante del Código de Conducta se considera uno de los aspectos más controvertidos. La ASEAN y China deben llegar a un acuerdo sobre si el Código de Conducta será un tratado internacional jurídicamente vinculante con mecanismos de aplicación y sanciones por incumplimiento, o simplemente un código de conducta basado en compromisos voluntarios y buena voluntad política.
En cuarto lugar, es necesario definir claramente el concepto de «moderación». Este término se menciona en el DOC, pero no existe un entendimiento unificado, lo que da lugar a diferentes interpretaciones relacionadas con actividades como la recuperación de tierras, la construcción o la militarización. En las negociaciones del COC, especificar el significado de «automoción» se considera un factor clave para prevenir el riesgo de escalada de tensiones y conflictos.
Finalmente, es necesario estandarizar la terminología jurídica y técnica del texto del Código de Conducta. Además del concepto de "restricción", muchos otros términos también deben definirse de forma clara y coherente para evitar interpretaciones divergentes o el aprovechamiento de significados ambiguos de frases clave.
Filipinas declaró que participa activamente en los debates y en la revisión de los borradores de documentos para avanzar hacia un "lenguaje jurídico común" aceptable para todas las partes. La ministra de Relaciones Exteriores de Filipinas, Theresa P. Lazaro, propuso celebrar reuniones y consultas técnicas mensuales entre la ASEAN y China con el objetivo de resolver definitivamente las cinco cuestiones centrales mencionadas anteriormente, facilitando así un proceso de negociación del Código de Conducta más sustantivo y eficaz.
Por un mar pacífico y próspero
El Retiro de Ministros de Relaciones Exteriores de la ASEAN, celebrado durante dos días, el 28 y 29 de enero de 2026, en Cebú, Filipinas, emitió la siguiente declaración: «La ASEAN reafirma la importancia de mantener y promover la paz, la seguridad, la estabilidad, la protección y la libertad de navegación y sobrevuelo en el Mar de China Meridional, al tiempo que reconoce los beneficios de transformar dicho mar en un mar de paz, estabilidad, prosperidad y desarrollo sostenible. Celebramos los avances positivos logrados en las negociaciones en curso sobre el Código de Conducta (CCC). Nos esforzaremos por concluir las negociaciones sobre un CCC efectivo y sustantivo de conformidad con el derecho internacional…»
En su intervención en la conferencia, el ministro Le Hoai Trung también hizo hincapié en el compromiso de Vietnam de: "Construir una región pacífica, estable y cooperativa, promoviendo la pronta finalización del Código de Conducta de conformidad con el derecho internacional, especialmente la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982".
Fuente: https://nld.com.vn/ky-vong-ha-nhiet-bien-dong-1962602072109591.htm






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