Al analizar el año escolar 2024-2025, la mayoría de las escuelas difundieron e implementaron de manera proactiva las normas sobre la gestión de ingresos y gastos, especialmente las cuotas estipuladas por el Estado y las cuotas acordadas. La publicación de la información sobre las cuotas en los tablones de anuncios y los sitios web escolares, así como la comunicación directa a través de reuniones, ayudaron a las familias y a los estudiantes a comprender claramente cada contribución.
Muchas escuelas han establecido procedimientos de pago claros, asignando responsabilidades específicas y minimizando así los errores. En particular, la gestión de los pagos de matrícula y otros conceptos a través de bancos, reduciendo la recaudación directa en efectivo, contribuye a minimizar los riesgos y aumentar la comodidad.
Desde el punto de vista administrativo, la normativa sobre ingresos y gastos escolares es, en general, adecuada. Sin embargo, es preciso reconocer que aún se producen errores e infracciones en algunas instituciones educativas durante su implementación, manifestándose en el cobro de cuotas no autorizadas, el sobrecoste de cuotas permitidas, la falta de consenso, el incumplimiento del principio de voluntariedad y las consiguientes reacciones negativas de los padres.
Algunas localidades han tardado en emitir reglamentos sobre ciertas tasas bajo su jurisdicción. Si bien se han publicado algunas tasas voluntarias o acordadas, carecen de explicaciones claras sobre su finalidad, fundamento jurídico o presupuesto detallado; además, los métodos de divulgación pública siguen siendo limitados.
Las principales razones son que las inspecciones y la supervisión siguen siendo en gran medida superficiales, sin detectar ni abordar a fondo las infracciones, y que las sanciones por infracciones no son lo suficientemente severas. Algunos administradores y docentes no comprenden del todo la importancia de la transparencia en los ingresos y gastos, y se muestran reacios o carecen de iniciativa para proporcionar información. En particular, el limitado presupuesto estatal destinado a la educación lleva a las escuelas a aumentar sus fuentes de ingresos para garantizar su funcionamiento, lo que facilita el cobro de tarifas no autorizadas.
La aplicación rigurosa de las normas sobre recaudación de ingresos y el fortalecimiento de la gestión estatal, en consonancia con la descentralización en materia de ingresos regulados, seguirá siendo una tarea prioritaria para el curso escolar 2025-2026. En el documento n.º 4916/BGDĐT-KHTC, emitido antes del inicio del curso escolar 2024-2025, el Ministerio de Educación y Formación solicitó a los Departamentos Provinciales de Educación y Formación que reforzaran la difusión de información, la propaganda y la aplicación generalizada de las directrices sobre la rectificación de la recaudación de ingresos y gastos en las instituciones educativas y los organismos de gestión educativa.
Las instituciones educativas deben difundir información y sensibilizar a padres y docentes para que comprendan y cumplan con la normativa. Asimismo, se destaca la importancia de fortalecer la gestión estatal de los ingresos y gastos de las instituciones educativas de la zona, aumentar las inspecciones y auditorías, y aplicar sanciones severas ante las infracciones.
En realidad, las escuelas se enfrentan constantemente a presiones financieras, mientras que el número de actividades a realizar aumenta. Para cumplir con sus tareas, muchas buscan formas de recaudar fondos adicionales. Esto supone una gran carga para los directores, quienes siempre esperan altos resultados. Si dejamos de lado cualquier motivo de abuso personal, esta acción es encomiable. Sin embargo, el órgano rector no debería ponerlos en una situación incómoda.
Para abordar esta situación, es necesaria una planificación estratégica eficaz y una gestión basada en resultados. Las autoridades superiores solo deben asignar planes cuando se disponga de recursos financieros suficientes para su implementación. Esto implica garantizar un equilibrio entre actividades y gastos. El gobierno debe priorizar la asignación de un presupuesto suficiente para gastos básicos, a fin de reducir la presión sobre las escuelas para movilizar recursos sociales. Cuando surjan carencias, se necesitan mecanismos claros que permitan a las escuelas movilizar recursos sociales de manera eficaz y segura.
Fuente: https://giaoducthoidai.vn/minh-bach-thu-chi-trong-nha-truong-post742944.html






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