BN declaró que su familia tiene dos perros, a los que suelen dejar sueltos en el jardín. Ella misma suele salir al jardín a quitar las malas hierbas, pero no usa zapatos ni sandalias.

En el hospital, los médicos diagnosticaron al paciente una infección parasitaria subcutánea por larvas de anquilostomas de perros y gatos.
FOTO: THUY ANH
En el hospital, los médicos diagnosticaron al paciente con una infección subcutánea por larvas de anquilostoma. Este parásito se transmite generalmente a través de las heces de perros y gatos y puede penetrar la piel cuando una persona entra en contacto directo con tierra contaminada. La enfermedad suele presentarse en personas que caminan habitualmente descalzas sobre suelo arenoso, especialmente en zonas donde defecan perros y gatos, o donde las heces de animales contienen larvas de anquilostoma.
Cuando las larvas ingresan al cuerpo humano (a través de la piel de las manos y los pies), aunque no pueden entrar al torrente sanguíneo (debido a que carecen de las enzimas necesarias para descomponer las paredes de los vasos sanguíneos), se desplazan a través de los tejidos subcutáneos y las membranas mucosas, recorriendo el cuerpo. En el punto de entrada de la larva, aparece una pápula roja y pruriginosa que posteriormente se convierte en una ampolla y luego en una o más líneas sinuosas y elevadas, señal de la ruta de migración de la larva. El rascado puede provocar infecciones y la formación de pus. La enfermedad puede prolongarse si no se detecta y trata adecuadamente.
Para prevenir la migración cutánea de larvas, los expertos del Hospital Dang Van Ngu aconsejan a la población, especialmente en zonas suburbanas y rurales donde aún es común dejar que perros y gatos deambulen libremente, mantener una buena higiene personal y ambiental, proteger el entorno de la contaminación fecal, evitar el uso de estiércol fresco para fertilizar campos y jardines, y usar siempre zapatos, botas o equipo de protección al entrar en contacto con tierra y arena. En el caso de las mascotas, es necesario desparasitarlas regularmente, mantener la higiene en sus recintos y evitar que perros y gatos defequen indiscriminadamente, sobre todo en las zonas de estar y jardines.
Si experimenta picazón persistente y vetas rojas sinuosas, debe acudir a un centro médico especializado en parasitología para obtener un diagnóstico preciso.
Fuente: https://thanhnien.vn/ngua-dai-dang-do-giun-moc-cho-meo-185250730224557516.htm






Kommentar (0)