Quienes conocen el sector de la venta de automóviles creen que los precios nacionales de los vehículos los determinan los distribuidores. La práctica tradicional de estos negocios es utilizar una sola lista de precios durante todo el periodo de venta de un modelo de coche en particular. Solo se producen ligeras reducciones en los precios de venta al público para los modelos de baja venta. Si la demanda del mercado se mantiene alta y constante, los distribuidores no serían tan insensatos como para reducir sus márgenes de beneficio.
¿Pero puede esta situación prolongarse indefinidamente? Porque los altos precios minoristas implican que los derechos del consumidor no están protegidos. Y con los autos ensamblados en el país, los altos precios también conllevan la eliminación de características. ¿Cómo puede ser aceptable?
Recientemente, el Ministerio de Hacienda ha implementado nuevos cambios. En consecuencia, la recaudación de impuestos se orienta a facilitar el acceso a empresas y consumidores. Gradualmente, los compradores de automóviles también se benefician. Con cualquier bien o servicio vendido, cuanto mayor sea el mercado, más seguros estarán los intereses de los consumidores. Para un desarrollo saludable del mercado, las políticas deben promover siempre la competencia.
Fuente: https://www.sggp.org.vn/thuc-day-canh-tranh-post794970.html






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