La fibra es un componente vegetal que el cuerpo no digiere por completo, pero que desempeña un papel fundamental en el sistema digestivo y la salud en general. Además de facilitar la evacuación intestinal, la fibra nutre las bacterias beneficiosas del intestino, favorece la absorción de nutrientes y promueve una sensación de saciedad saludable en los niños.
Establecer una dieta rica en fibra desde una edad temprana ayuda a los niños a desarrollar hábitos alimenticios saludables y reduce el riesgo de muchas enfermedades en el futuro.
Los beneficios de la fibra para los niños
Según Parents, la fibra se divide en dos grupos principales: fibra soluble y fibra insoluble. Ambas son esenciales para el desarrollo del niño.
La fibra insoluble ayuda a ablandar las heces, aumentar su volumen y prevenir el estreñimiento. La fibra soluble forma una sustancia gelatinosa en los intestinos, lo que contribuye a la estabilidad del azúcar en sangre.
Algunos beneficios notables de la fibra para los niños incluyen:
- Favorece la digestión y alivia el estreñimiento.
- Ayuda a que los niños se sientan saciados durante más tiempo, lo que limita el consumo de aperitivos poco saludables.
- Nutre las bacterias intestinales beneficiosas y refuerza el sistema inmunitario.
- Contribuye a controlar el colesterol y el azúcar en sangre.
- Desarrolla hábitos alimenticios equilibrados desde una edad temprana.
Los expertos recomiendan que la ingesta diaria de fibra de los niños se calcule generalmente en función de su edad:
- Los niños de entre 1 y 3 años deben consumir aproximadamente 19 g de fibra al día.
- Los niños de entre 4 y 8 años necesitan unos 25 g al día, y esta cantidad aumenta gradualmente en la adolescencia.
![]() |
Las peras son un alimento muy rico en fibra, además de ser dulces y deliciosas, lo que facilita que los niños pequeños las coman. Foto: Shutterstock. |
¿Qué alimentos son ricos en fibra?
Según la Clínica Mayo, muchos alimentos comunes contienen grandes cantidades de fibra y son adecuados para niños pequeños si se preparan correctamente.
Frambuesas
Una taza de frambuesas aporta aproximadamente 8 gramos de fibra. Esta fruta también es rica en antioxidantes, por lo que resulta ideal como tentempié o mezclada con yogur.
Peras y manzanas
Las peras y las manzanas son ricas en pectina, un tipo de fibra soluble que favorece la digestión. Una pera mediana con piel aporta 5,5 gramos de fibra, incluyendo fibra soluble e insoluble. Por su parte, una manzana mediana aporta 4,5 gramos de fibra. Al dárselas a los niños, es recomendable dejar la piel limpia para aprovechar al máximo su contenido natural de fibra.
Brócoli
El brócoli es rico en fibra, vitamina C y antioxidantes. Una taza de brócoli hervido aporta 5 gramos de fibra y vitaminas. Los expertos recomiendan cocinarlo al vapor o hasta que esté tierno para conservar mejor sus nutrientes.
Avena
La avena es rica en betaglucano, un tipo de fibra beneficiosa para la salud cardiovascular y digestiva. Una taza de avena cocida contiene 4 gramos de betaglucano, lo que la convierte en una opción de desayuno ideal para los niños.
semillas de chía
Las semillas de chía son ricas en fibra y ácidos grasos omega-3. Una onza de semillas de chía aporta 10 gramos de fibra. Los padres pueden combinar las semillas de chía con yogur, batidos o pudín para que sus hijos las consuman.
Lentejas y frijoles
Las legumbres no solo son ricas en fibra, sino que también aportan proteínas vegetales, lo que ayuda a los niños a sentirse saciados por más tiempo y favorece su desarrollo físico. Media taza de lentejas cocidas proporciona 7,8 gramos de fibra, lo que las hace ideales para sopas.
Palta
Los aguacates contienen fibra y grasas saludables, por lo que son ideales para los niños pequeños durante su desarrollo cerebral. Un aguacate mediano contiene 10 gramos de fibra y grasas saludables. Tritura el aguacate y úntalo en una tostada para una comida sana y rica en fibra.
Fuente: https://znews.vn/thuc-pham-giau-chat-xo-so-mot-post1654075.html









Kommentar (0)