
Robyn Denholm (61 años) es la presidenta de Tesla, el gigante estadounidense de vehículos eléctricos. "Creo en esta empresa, creo en su misión y quiero ayudar a Tesla a lograr una rentabilidad sostenible e impulsar el valor para los accionistas a largo plazo", declaró al asumir la presidencia de Tesla.
Antes de incorporarse a Tesla, Denholm fue directora ejecutiva de Telstra, una importante empresa australiana de telecomunicaciones. Trabajó durante nueve años en Juniper Networks, fabricante de equipos de red, donde se le atribuye un aumento significativo de sus ingresos. Entre 1996 y 2007, desempeñó diversos cargos en la empresa de software Sun Microsystems.
Denholm era considerado por muchos como una persona tranquila y reservada que, ocasionalmente, asumía riesgos calculados. Por ejemplo, como director financiero de Juniper Networks, resistió la presión de Wall Street para recortar gastos y despedir empleados, defendiendo la decisión de la empresa de invertir en investigación y desarrollo. Según algunos analistas, esta estrategia resultó exitosa.
Recordando su trayectoria hasta unirse a Tesla, Denholm comentó que en 2014, Tesla contaba con 9.000 empleados, todos los coches se fabricaban en Fremont, California (EE. UU.), y solo se producían unos 30.000 vehículos. Para 2023, Tesla había producido casi un millón de coches y contaba con más de 110.000 empleados, con fábricas operando prácticamente en tres continentes.
Admitió que su trayectoria profesional se había desviado de su visión inicial. A los veinte años, imaginaba jubilarse a los cuarenta para disfrutar de una vida tranquila y viajar . Sin embargo, al cumplir los treinta, se dio cuenta de que era poco probable que ese sueño se hiciera realidad y continuó desarrollando su carrera.
Lecciones sobre el fracaso y el coraje
En 2018, Denholm dio un giro significativo a su carrera al dejar su puesto bien remunerado en Telstra para convertirse en presidenta de Tesla, a pesar del escepticismo de sus amigos. Estos cuestionaron su decisión de abandonar un cargo de liderazgo en una importante empresa australiana para trabajar en una firma controvertida y no rentable.
En un discurso, Denholm habló sobre los riesgos que enfrentó en su carrera, haciendo hincapié en su afinidad con la mentalidad de Elon Musk, caracterizada por la voluntad de tomar medidas audaces incluso a riesgo de fracasar.
Para Denholm, fomentar una mentalidad de aprendizaje a partir del fracaso es fundamental. Explica que, al reconocer los errores, las personas se sienten capacitadas para asumir riesgos y explorar nuevas ideas sin temor. Denholm sostiene que, si bien la innovación gradual es una forma eficaz de innovar dentro de una empresa, asumir grandes riesgos suele ser más valioso.
«Los verdaderos avances se producen cuando uno supera sus límites. Por lo tanto, si no se espera ni se acepta el fracaso, no se crea la mentalidad adecuada en la empresa para impulsar el progreso», afirmó. El mensaje más valioso de Denholm es: «Sigue intentándolo, a pesar de tus limitaciones o de las opiniones ajenas».
En lo que respecta al coraje, Denholm cree que no se trata de saltar de un avión, ir a la luna o nadar con tiburones. Para ella, se trata de esos momentos invisibles en los que hacemos lo correcto, defendemos a los demás, cambiamos perspectivas e vamos contra la corriente. "Para mí, se trata de tener el coraje de asumir riesgos, sabiendo que puedes fracasar, pero sin dejar de aprender de la experiencia", compartió la presidenta de Tesla.
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