Durante mucho tiempo, la menopausia se ha visto principalmente desde una perspectiva médica: sofocos, insomnio, sequedad, cambios de humor o declive hormonal. Sin embargo, en los últimos años, los expertos han comenzado a enfatizar que la menopausia no es solo un problema de salud personal, sino también un desafío socioeconómico que afecta directamente la productividad, los ingresos y la igualdad de género.
Evaluar adecuadamente el impacto de esta transición brindará un mejor apoyo a las mujeres, además de beneficiar a las empresas y a la economía en general.
La menopausia y los costos invisibles del desempeño laboral al avance profesional
Aunque es una etapa fisiológica natural, la menopausia provoca una serie de síntomas que dificultan que las mujeres mantengan su rendimiento laboral anterior. Problemas como insomnio prolongado, fatiga, trastornos de concentración, taquicardia o sofocos frecuentes al día pueden reducir la capacidad para realizar el trabajo, afectar la comunicación y la toma de decisiones importantes.

Las mujeres de mediana edad en el lugar de trabajo enfrentan muchos cambios fisiológicos que afectan el desempeño y la salud mental.
Varias encuestas internacionales recientes han observado un número creciente de mujeres que toman licencia temporal, reducen su jornada laboral o incluso abandonan sus carreras debido a síntomas de la menopausia. En muchas profesiones que requieren alta intensidad o trabajo bajo gran presión, como la educación , la salud, la administración y las finanzas, esto conlleva una escasez de recursos humanos experimentados y menores oportunidades de ascenso para las mujeres de 40 a 55 años, que es el período de mayor actividad profesional.
Los expertos en salud femenina afirman que estos impactos suelen ser silenciados y poco reconocidos en el ámbito laboral, lo que provoca que las pacientes no se atrevan a compartir, sufran en solitario o encuentren maneras de afrontar la situación reduciendo su rol en la organización. Este es un tipo de "costo invisible" que muchas empresas no han considerado.
Carga financiera para los individuos y la sociedad
A nivel económico, la menopausia conlleva tres grandes grupos de costes:
El tratamiento para los síntomas de la menopausia puede incluir terapia de reemplazo hormonal, medicamentos para regular el estado de ánimo e intervenciones para la osteoporosis o enfermedades cardiovasculares, problemas que tienden a aumentar con la disminución de los niveles de estrógeno. Muchas mujeres se someten a chequeos regulares, análisis hormonales, suplementos dietéticos y tratamiento para las complicaciones. Para las trabajadoras de ingresos medios, esto puede representar una carga financiera que puede durar años.
La falta de concentración, el agotamiento, los dolores de cabeza, los sofocos o los trastornos del sueño pueden reducir la productividad entre un 10 % y un 20 %, según el nivel. En cuanto al tamaño de la fuerza laboral femenina de 40 a 55 años, los economistas afirman que esto podría representar una pérdida de miles de millones de dongs al año para la economía de un país con una gran fuerza laboral como Vietnam.
Algunas mujeres se ven obligadas a reducir su carga laboral, trabajar a tiempo parcial o renunciar por completo. Esto les impide aumentar sus ingresos, pierden su seguro y reducen sus ahorros para la vejez. Al mismo tiempo, las empresas deben invertir más dinero en la contratación y capacitación de nuevo personal para cubrir las vacantes.
Carga de género e igualdad en el lugar de trabajo
Las mujeres suelen asumir responsabilidades familiares adicionales al llegar a la mediana edad: cuidar a sus padres ancianos, apoyar la educación de sus hijos, encargarse de las tareas del hogar... Estas presiones, combinadas con los síntomas de la menopausia, las hacen más susceptibles al agotamiento. Si el entorno laboral carece de flexibilidad o comprensión de la salud reproductiva, las mujeres tienen más probabilidades de ser infravaloradas, perder ascensos o ser percibidas como inestables.
Muchos sociólogos creen que la menopausia debería considerarse un factor de riesgo para la igualdad de género. Cuando las empresas no cuentan con políticas de apoyo adecuadas, las mujeres son el grupo que sufre una doble pérdida: una reducción de ingresos y una menor posición profesional.

Las empleadas de mediana edad tienen dificultades en el trabajo debido a los síntomas de la menopausia, como insomnio, sofocos y disminución de la concentración.
Beneficios de apoyar a las mujeres menopáusicas en el lugar de trabajo
Los países desarrollados han comenzado a implementar políticas favorables a la menopausia, similares a las prestaciones por maternidad. Algunas empresas han adoptado horarios de trabajo flexibles, permitido el teletrabajo, diseñado espacios más frescos, incorporado programas de asesoramiento sanitario u organizado cursos de concienciación para directivos.
Los datos iniciales muestran que las empresas que implementan programas de apoyo a la menopausia logran:
- Aumentar la retención de personal experimentado.
- Mejorar la productividad laboral.
- Reducir las bajas por enfermedad.
- Aumente el compromiso de los empleados.
- Mejorar la imagen corporativa
Esta es una prueba clara de que apoyar la menopausia no sólo es lo moralmente “correcto”, sino que también tiene sentido económico práctico.
¿Solución para las mujeres menopáusicas?
En Vietnam, la menopausia sigue siendo un tema poco abordado en el ámbito laboral. La mayoría de las mujeres lidian con el problema por sí solas, buscan soluciones poco convencionales o sufren en silencio. Para reducir el impacto socioeconómico, los expertos recomiendan:
La prensa, las redes sociales y los centros médicos necesitan proporcionar información precisa sobre los síntomas, las instrucciones de tratamiento y el papel de las hormonas en el cuerpo.
Las pruebas hormonales, la evaluación del sueño, la osteoporosis o la detección cardiovascular ayudan a detectarlas de forma temprana y reducir las complicaciones.
Incluye horario de trabajo flexible, formación en gestión, espacio de trabajo adecuado y apoyo en asesoramiento médico.
Los grupos comunitarios, las asociaciones profesionales o los programas internos ayudan a las mujeres a sentirse menos solas y a adquirir más conocimientos.
Las políticas fiscales o de seguro de salud que priorizan la terapia de reemplazo hormonal y los exámenes de salud reproductiva a mediana edad pueden ayudar a reducir la carga de costos.
La menopausia no es solo un proceso de salud personal, sino también un problema socioeconómico con profundas implicaciones para la productividad, los ingresos y la igualdad de género. Reconocer el papel de esta etapa ayudará a las mujeres a seguir desarrollando sus carreras, a la vez que beneficiará a las empresas y a la economía.
Fuente: https://suckhoedoisong.vn/man-kinh-va-ganh-nang-vo-hinh-len-thu-nhap-phu-nu-169251124104829659.htm






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