Vietnam.vn - Nền tảng quảng bá Việt Nam

Las inundaciones sirven como una llamada de atención para la humanidad.

Nunca antes los habitantes del norte de Vietnam habían sentido con tanta intensidad su vulnerabilidad ante la naturaleza.

Báo Quốc TếBáo Quốc Tế10/10/2025

Mưa lũ cảnh tỉnh con người
Inundaciones en la ciudad de Thai Nguyen la mañana del 8 de octubre. (Foto: Tran Duy Tiep)

En los últimos años, Vietnam ha sufrido repetidamente fuertes tormentas, inundaciones devastadoras, crecidas repentinas y deslizamientos de tierra. La temporada de lluvias, antes habitual para los vietnamitas, se ha vuelto inusual, impredecible y llena de incertidumbres.

Desde el centro de Vietnam, azotado por tormentas e inundaciones, hasta las regiones montañosas del norte, que sufren devastadoras crecidas repentinas, pasando por los tornados súbitos en zonas antes pacíficas… Todo esto demuestra que los desastres naturales son cada vez más extremos, erráticos e impredecibles. Las tormentas ya no siguen la trayectoria habitual ni llegan en la estación adecuada, como antes. En cuestión de horas, su dirección puede cambiar, su intensidad dispararse y su poder destructivo superar con creces cualquier pronóstico.

En Hanói , una sola tormenta intensa puede convertir las calles en ríos. En las zonas montañosas, una sola inundación puede arrasar pueblos enteros. En estos momentos, las noticias de casas inundadas hasta los tejados en Thai Nguyen o el colapso de una presa hidroeléctrica en Lang Son... están causando gran consternación. El cambio climático ya no es un problema lejano; se está infiltrando en cada rincón, en cada instante de la vida.

Las cifras de daños no son solo estadísticas; representan un sufrimiento real. Hogares arrasados, familias que pierden a sus seres queridos, agricultores desconsolados que ven sus campos sepultados bajo el lodo... Durante mucho tiempo, la humanidad ha explotado la naturaleza hasta el punto de olvidar que los bosques, la tierra y los ríos también son organismos vivos.

En este contexto, la predicción y prevención de desastres cobran especial importancia. Cada informe meteorológico preciso, cada alerta temprana, puede salvar cientos de vidas. Sin embargo, el cambio climático dificulta cada vez más la predicción; los patrones antiguos ya no son válidos y los modelos meteorológicos deben adaptarse constantemente. Una discrepancia de tan solo unas horas o unos pocos kilómetros es suficiente para causar graves daños a toda una región.

Invertir en tecnología de pronóstico, sistemas de alerta temprana y redes de respuesta in situ no es solo responsabilidad del sector meteorológico, sino de toda la sociedad. Cuanto mayor sea el acceso de la población a información rápida y precisa, mejor preparada estará la infraestructura y menores serán los daños. Por ejemplo, en Hanói, las autoridades actuaron con mayor flexibilidad ante el tifón n.º 11: suspendieron las clases de inmediato, fomentaron el trabajo en línea, optimizaron el funcionamiento del sistema de drenaje, resolvieron rápidamente los cortes de energía e involucraron a la policía, el ejército y los jóvenes en las labores de evacuación y socorro.

Estas acciones demuestran que las lecciones aprendidas de temporadas anteriores de tormentas e inundaciones se han tenido en cuenta y se han transformado en experiencia práctica, una manifestación de una actitud más proactiva hacia la naturaleza, una actitud que escucha, se prepara y actúa por el bien común.

Sin embargo, la prevención es solo una solución temporal. Para abordar la raíz del problema, los seres humanos necesitamos cambiar nuestra actitud hacia la naturaleza: vivir en mayor armonía y respetarla más. Un árbol talado hoy podría provocar que un tejado sea arrastrado por el agua mañana; un río contaminado hoy podría ser la causa de una sequía en el futuro. La naturaleza no habla, pero siempre recuerda.

Cada desastre natural sirve como una llamada de atención. La naturaleza exige que se restablezca el equilibrio que la humanidad ha alterado durante demasiado tiempo. Aprendamos a bajar el ritmo, a amar más la tierra que habitamos, para que en el futuro, cuando llegue la lluvia, ya no temblemos de miedo, sino que sepamos con serenidad que hemos vivido en armonía con las leyes de la Tierra.

Fuente: https://baoquocte.vn/mua-lu-canh-tinh-con-nguoi-330408.html


Kommentar (0)

¡Deja un comentario para compartir tus sentimientos!

Mismo tema

Misma categoría

Mismo autor

Herencia

Cifra

Empresas

Actualidad

Sistema político

Local

Producto

Happy Vietnam
Competencia

Competencia

Tabla a vela

Tabla a vela

Independencia - Libertad - Felicidad

Independencia - Libertad - Felicidad