Durante el último año, el ecosistema informativo ha experimentado varios cambios importantes: una disminución del tráfico en redes sociales debido a que Facebook y Netflix redujeron su prioridad para las noticias, cambios en los algoritmos de Google, sin mencionar las regulaciones sobre privacidad e inteligencia artificial. Todos estos acontecimientos han impulsado a los editores a reflexionar más sobre el tiempo de permanencia en el sitio web, los datos, la audiencia y, especialmente, las suscripciones de pago.

Sin embargo, cobrar por el contenido informativo nunca ha sido fácil. No se trata simplemente de impedir que los lectores accedan a las noticias y exigirles un pago. Algunos periódicos se han convertido en "expertos" en este ámbito y están obteniendo muy buenos resultados con sus cuotas de suscripción, registrando tasas de crecimiento anual positivas.

Aumentar las "llamadas" y disminuir los "ingresos".

El periódico británico The Guardian es un ejemplo notable de cómo transformar la derrota en victoria en el mundo del periodismo. En 2016, The Guardian seguía sumido en pérdidas, alrededor de 89 millones de dólares anuales. A pesar de que este periódico de 200 años de antigüedad atraía a un gran número de lectores y ganó el Premio Pulitzer en 2014, ese éxito no se tradujo en beneficios económicos.

Sin embargo, a finales de 2017, sus perspectivas habían cambiado por completo. Los esfuerzos por reactivar los ingresos por suscripciones dieron sus frutos. El número de suscriptores de pago de The Guardian aumentó de 12 000 a más de 300 000 en tan solo un año. En 2021, el periódico anunció que había alcanzado el millón de miembros. En 2022, The Guardian anunció sus mejores resultados financieros desde 2008, y los ingresos anuales de Guardian Media aumentaron un 13 %, hasta alcanzar los 255,8 millones de libras esterlinas.

Este logro es aún más notable si se tiene en cuenta que The Guardian no cobra suscripción a sus usuarios. Desde 1936, el Scott Trust supervisa el periódico para garantizar su independencia informativa. El periódico afirma no tener accionistas ni propietarios adinerados, sino únicamente «la determinación y la pasión por ofrecer periodismo de gran impacto, siempre libre de influencias políticas y comerciales».

En lugar de cobrar una cuota, The Guardian pide a sus lectores que donen. Tras leer un artículo en la web, los lectores pueden ver cuántos artículos han leído en lo que va del año. Es un recordatorio sutil de que el periódico les aporta valor. Cuantos más artículos lean, mayor será su compromiso de contribuir.

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The Guardian no cobra a sus lectores de la forma habitual; en su lugar, les pide que hagan donaciones para apoyar el "periodismo independiente". Foto: Press Gazette.

Además, la campaña de recaudación de fondos destacó el valor único de The Guardian como la fuente de noticias independientes más confiable del mundo. Este valor resulta especialmente efectivo cuando los lectores se sienten preocupados por los problemas de la vida y recurren al periodismo en busca de soluciones.

The Guardian comprende que no todos pueden permitirse una suscripción estándar. Por ello, en lugar de ahuyentar a los lectores interesados, ofrece diversas opciones de donación, incluyendo donaciones únicas o recurrentes, para que cada lector pueda elegir. Además, en la página principal, se informa a los lectores sobre los beneficios que obtienen con cada opción, como boletines informativos exclusivos o acceso a una aplicación de noticias sin publicidad. Esto es especialmente importante para una publicación totalmente abierta como The Guardian.