Bajo peso al nacer en lactantes: se ha encontrado una relación entre la desnutrición durante el período fetal y la obesidad y otras enfermedades crónicas en la edad adulta.
Fumar durante el embarazo: El tabaquismo materno durante el embarazo está relacionado con una mayor probabilidad de que el bebé acumule grasa.
Retraso en el crecimiento para la edad en la infancia: La evidencia científica de numerosos estudios muestra una correlación directa entre la estatura para la edad y el sobrepeso o la obesidad en el mismo niño o entre miembros de la misma familia en áreas urbanas de países en desarrollo.
Consecuencias del sobrepeso y la obesidad en niños y adolescentes:
Mayor incidencia de enfermedades: la obesidad infantil aumenta los factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares, metabolismo anormal de la glucosa, trastornos hepatobiliares y entéricos, apnea del sueño, etc.
Trastornos respiratorios relacionados con el sueño y asma: Diversos estudios demuestran que un tercio de los niños con obesidad severa padecen apnea del sueño, y el 5% presenta obstrucción grave de las vías respiratorias durante el sueño y ronquidos fuertes. Otro estudio reveló que el 94% de los niños obesos tienen patrones de sueño anormales. En el Reino Unido, se ha observado una relación entre el sobrepeso y la obesidad con el asma.
Enfermedad del hígado graso: La enfermedad del hígado graso no alcohólico está en aumento y se reconoce como una consecuencia grave de la obesidad infantil.
Trastornos menstruales y pubertad precoz: El retraso de la pubertad en los niños está asociado con la obesidad.
Intolerancia a la glucosa y diabetes tipo 2: Si bien la diabetes tipo 2 tiene muchos otros factores que contribuyen a ella, como los antecedentes familiares y la etnia, el factor más importante es la obesidad.
Riesgo de enfermedad cardiovascular: Los adolescentes con sobrepeso mantienen e incluso aumentan su riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares en la edad adulta, como hipertensión arterial y colesterol alto.
La dislipidemia, la hipertensión y la resistencia a la insulina son comunes en los niños obesos.
Complicaciones hepáticas: Se han notificado complicaciones hepáticas en niños obesos, en particular esteatosis hepática, evidenciada por niveles elevados de transaminasas séricas.
Complicaciones gastrointestinales: Los niños obesos suelen experimentar trastornos del estómago vacío y reflujo gastroesofágico.
Complicaciones anatómicas: La más grave es la enfermedad de Blount (una deformidad ósea causada por el crecimiento excesivo de la tibia), además de anomalías menores como una mayor susceptibilidad a los esguinces de tobillo.
Enfermedad cerebral: se trata de una complicación poco frecuente relacionada con el aumento de la presión intracraneal.
Impacto psicosocial: Las consecuencias comunes de la obesidad infantil en los países industrializados en desarrollo incluyen un funcionamiento psicosocial deficiente, un menor rendimiento académico, la falta de un cuerpo sano y en forma, un cambio significativo en la forma corporal, sentimientos de inferioridad y la creencia de que sus compañeros quieren excluirlos de las actividades. Los niños obesos también suelen experimentar fatiga general, dolores de cabeza y entumecimiento en las piernas, lo que les dificulta la vida.
El sobrepeso y la obesidad infantil tienen múltiples causas y consecuencias, por lo que debemos monitorear a nuestros hijos de manera integral y científica para prevenir la desnutrición, así como el sobrepeso y la obesidad. Este es un consejo sincero para todos los padres.
Dra. Dinh Thi Nguyen
Fuente: https://baocamau.vn/nguyen-nhan-va-tac-hai-cua-thua-can-beo-phi-o-tre-em-a39624.html









Kommentar (0)