El 21 de marzo, en el último evento de Cage Warriors, el luchador congoleño de MMA Yannick Bahati desató la euforia en todo el estadio con un nocaut fulminante, derrotando a su oponente australiano, Charles Joyner, en tan solo 4 segundos, el más rápido en la historia del torneo en un combate de peso semipesado.
Desde el primer campanazo, Bahati no dudó. Dio un paso al frente, agarró la mano adelantada de Joyner y lanzó un devastador derechazo de revés que envió a su oponente al suelo como un árbol que cae. Joyner quedó completamente inconsciente, desplomándose en el suelo, lo que obligó al árbitro a intervenir de inmediato para evitar que Bahati le propinara más golpes.
En medio de los vítores ensordecedores, Bahati, apodado "Mamba Negra", saltó a lo alto de la jaula, gritando de júbilo. No fue solo un puñetazo; fue toda una declaración.
Anteriormente, Bahati y Joyner protagonizaron un polémico empate en Cage Warriors 181 el pasado noviembre. Aquel combate terminó en un empate muy controvertido. Pero esta vez, no hizo falta revisión. Bahati disipó todas las dudas en un instante: rápido y decisivo.
La victoria también puso fin a la inquietante racha de cuatro peleas sin ganar del boxeador de 35 años, marcando un fuerte regreso después de un período en el que parecía haber perdido el rumbo.
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Yannick Bahati noqueó a Charles Joyner en tan solo 4 segundos. |
Inmediatamente después del combate, Bahati miró directamente a los comentaristas y lanzó un desafío a sus principales rivales en la categoría de peso: "Quiero disputar el cinturón de campeón. James Webb, Andy Clamp, cualquiera me sirve. Con tal de que tenga el cinturón sobre mis hombros".
Pero Bahati no se detuvo ahí, sino que mencionó con orgullo haber superado incluso a su famoso colega, Leon Edwards, el excampeón de peso wélter de la UFC, quien necesitó 8 segundos para derrotar a Seth Baczynski en 2015. Bahati solo necesitó la mitad de ese tiempo, literalmente "tan rápido como una tormenta".
Para quienes seguían a Bahati, esta victoria tuvo un significado que trascendía el mero hecho de una pelea. Tras dejar Bellator y EFC, el luchador congoleño había caído en una mala racha, ganando solo una de sus ocho peleas. Cabe destacar que, en 2017, el actual campeón de la UFC, Dricus Du Plessis, lo obligó a rendirse en menos de dos minutos.
Pero "Black Mamba" no se rindió. Entrenó en silencio, regresó y... disipó todas las dudas en apenas 4 segundos. Yannick Bahati había vuelto, y esta vez, quizás nadie podría impedirle alcanzar su sueño de campeonato. "Este es mi momento. Quiero el cinturón. Y estoy listo", declaró Bahati con fiereza.
Los Cage Warriors ahora tienen una nueva pesadilla en la forma de "Black Mamba". Y esa lluvia de golpes será recordada por mucho tiempo en el mundo de las MMA.









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