La conversión de tierras utilizadas para el cultivo de arroz a otros cultivos debe ajustarse a las normas de planificación.

El 29 de febrero, el Comité Popular Provincial anunció la emisión de un plan para convertir tierras agrícolas en tierras de cultivo de arroz en 2024.

En consecuencia, el plan establece claramente que el principio para la conversión de tierras agrícolas en arrozales debe ajustarse al plan de conversión aprobado por la autoridad competente.

La conversión no debe comprometer las condiciones propicias para el cultivo del arroz, permitiendo su retorno, si es necesario, sin una inversión significativa. Los cultivos reconvertidos deben tener mercado, ventajas competitivas y una mayor eficiencia económica que el cultivo del arroz. La conversión debe ser compatible con la infraestructura local de transporte y riego existente, minimizar las grandes inversiones y estar vinculada al desarrollo de nuevas zonas rurales.

En concreto, la superficie total de cultivos de arroz en la provincia en 2024 es de 268,4 hectáreas, de las cuales 133,9 hectáreas son para dos cultivos de arroz y 131,5 hectáreas son para un cultivo de arroz.

El Departamento de Agricultura y Desarrollo Rural y las autoridades locales guiarán e inspeccionarán la implementación de la conversión de tierras agrícolas arroceras de conformidad con la normativa y de manera eficaz. Difundirán información para sensibilizar a los productores y a la comunidad sobre los beneficios económicos de la conversión. Se presentará un informe sobre los resultados de la conversión de tierras agrícolas arroceras en 2024 al Comité Popular Provincial y al Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural .

Las localidades deben registrar sus planes para convertir tierras de cultivo de arroz a otros cultivos en 2025 utilizando el formulario del Apéndice X emitido con el Decreto Gubernamental No. 94/2019/ND-CP del 13 de diciembre de 2019, que detalla algunas disposiciones de la Ley de Producción de Cultivos con respecto a las variedades de plantas y el cultivo, antes del 20 de noviembre de 2024.

Según el Comité Popular Provincial, la conversión de tierras para el cultivo de arroz busca satisfacer las necesidades de tierras para el desarrollo socioeconómico, la defensa nacional y la seguridad en la nueva situación. También busca garantizar un uso racional, económico y eficiente de la tierra, manteniendo un fondo razonable de tierras para el cultivo de arroz para garantizar la seguridad alimentaria.

Al mismo tiempo, contribuye a proteger el medio ambiente ecológico, promover el desarrollo sostenible, responder de forma proactiva al cambio climático y al aumento del nivel del mar, que son cada vez más complejos e impredecibles, y mejorar la capacidad del Estado para gestionar las tierras agrícolas.

Texto y fotos: Ngoc Nguyen