Esta situación se manifiesta de innumerables maneras. Por ejemplo, los subordinados piden consejo a sus superiores, y estos les dicen que cumplan las normas, evadiendo así la responsabilidad. Los documentos que solicitan opiniones u orientación quedan sin respuesta durante largos periodos. Asuntos que son competencia de la agencia siguen siendo objeto de consulta a diversas fuentes. Y luego hay silencio; falta de consejos o propuestas; falta de implementación; o un enfoque vacilante, trabajando mientras se espera y se observa...
La razón es que muchos miembros y funcionarios del Partido tienen la mentalidad de que "si no haces nada malo, no cometerás ningún error; es mejor comparecer ante un comité disciplinario que ante un tribunal".
Las consecuencias incluyen retrasar la resolución de los problemas, obstaculizar aún más la economía y erosionar la confianza pública en los funcionarios, los miembros del Partido y el aparato gubernamental.
Es comprensible que los funcionarios teman cometer errores para evitar medidas disciplinarias o un proceso judicial. Sin embargo, si ese temor conduce a una total inacción o a la incapacidad de determinar si lo que hacen es correcto o incorrecto, entonces es necesario reevaluar la competencia, la integridad y la moral de estos funcionarios y miembros del Partido.
Para enfrentar esta cuestión, la principal solución es fortalecer la educación política e ideológica, implementar estrictamente las resoluciones del Partido y las leyes relacionadas con las responsabilidades y poderes de cada organismo y unidad, especialmente las responsabilidades y deberes que deben desempeñar los servidores públicos.
Las autoridades también deben intervenir para reevaluar a sus funcionarios y ver si aún tienen la competencia y las calificaciones necesarias para manejar sus responsabilidades, o incluso removerlos de sus puestos actuales.
Por otra parte, el sistema de políticas vigente aún es superpuesto, contradictorio y no se ajusta a los requerimientos prácticos, por lo que es necesario mejorar el marco institucional, promover la descentralización y delegación de poderes, y revisar y abolir regulaciones o prácticas que requieran buscar opiniones, acuerdos o aprobaciones.
El Politburó (13.ª legislatura) ha emitido una Conclusión para fomentar y proteger a funcionarios dinámicos, innovadores y creativos que se atrevan a pensar, actuar, lograr avances y asumir la responsabilidad por el bien común. Se entiende que el Ministerio del Interior está trabajando intensamente en recomendar al Gobierno la emisión de un Decreto al respecto.
Ahora más que nunca, los funcionarios y servidores públicos deben superar dificultades y desafíos para cumplir con sus deberes. En particular, los líderes deben asumir sus responsabilidades, atreverse a actuar, asumir responsabilidades y ser dinámicos y creativos.
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