Según el corresponsal de la Agencia de Noticias de Vietnam en Tel Aviv, científicos de la Universidad Hebrea de Israel están desarrollando soluciones para "eliminar el amargor" en alimentos y productos farmacéuticos, abriendo así perspectivas para producir medicamentos más agradables al paladar y apoyar el tratamiento de ciertas enfermedades.
Un equipo de investigación liderado por la profesora Masha Niv ha creado la base de datos BitterDB, considerada actualmente la más grande del mundo , que contiene más de 2200 moléculas de sabor amargo y sus receptores asociados. Esta base de datos utiliza inteligencia artificial (IA) y análisis computacional para predecir el amargor de los compuestos sin necesidad de realizar pruebas directas.
Uno de los principales objetivos de la investigación es encontrar maneras de "suavizar" el sabor amargo, especialmente en los productos farmacéuticos, para que a los niños, a las personas mayores o a quienes tienen dificultad para tragar los medicamentos les resulte más fácil tomarlos.
La investigación más reciente del equipo, publicada en una revista científica, demuestra la capacidad de controlar los receptores del gusto amargo en el organismo, en particular el receptor TAS2R14, uno de los más sensibles a diversos compuestos. Este hallazgo sugiere que el amargor puede ser "bloqueado" a nivel del receptor, antes de que la señal se transmita al cerebro.
Los receptores del sabor amargo no solo están relacionados con el gusto, sino que también se encuentran en muchos órganos como los pulmones, el corazón y el cerebro. En las vías respiratorias, estos receptores pueden detectar sustancias secretadas por bacterias y desencadenar una respuesta que dilata las vías respiratorias, facilitando así la respiración.
Según los científicos, controlar el receptor TAS2R14 podría abrir la puerta al desarrollo de nuevos fármacos que no solo reduzcan el amargor, sino que también ayuden a tratar enfermedades respiratorias como el asma o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
Además, las investigaciones han demostrado que el amargor no equivale a toxicidad, contrariamente a lo que se creía. Muchos alimentos saludables, como las verduras de hoja verde oscura, el café y el chocolate negro, tienen un sabor amargo, pero contienen compuestos beneficiosos.
Los expertos creen que la combinación de datos biológicos con tecnología de inteligencia artificial está abriendo un nuevo enfoque en la investigación del gusto, que no solo beneficia a la industria alimentaria, sino que también tiene implicaciones significativas para la medicina, especialmente en la mejora de la experiencia de tratamiento para los pacientes.
Fuente: https://www.vietnamplus.vn/nghien-cuu-moi-giup-thuoc-bot-dang-de-su-dung-hon-post1102583.vnp






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