Los recién nacidos de hasta aproximadamente un mes de edad duermen casi todo el día y toda la noche, despertándose solo para alimentarse (aproximadamente cada 2 o 3 horas). Como aún no distinguen entre el día y la noche, pueden dormir más durante el día (8 o 9 horas) y estar más despiertos por la noche (unas 8 horas).
Cuando los bebés tienen 3 meses o pesan alrededor de 6 kg, pueden empezar a dormir toda la noche (de 6 a 8 horas) sin despertarse. En este punto, los padres no necesitan despertar al bebé para alimentarlo, pero sigue siendo importante no dejar que duerma más de 3 horas seguidas sin comer.
En casos especiales, como bebés prematuros, bebés con bajo peso al nacer o aquellos con enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), los padres deben alimentarlos con mayor frecuencia.
Métodos para ayudar a los recién nacidos a dormir profundamente y sin interrupciones.
1. Inculque buenos hábitos de sueño a su hijo.
Cómo reconocer las señales de somnolencia en los bebés: Durante las primeras 8 semanas de vida, los bebés generalmente no pueden permanecer despiertos más de 2 horas seguidas. Si se mantienen despiertos por más tiempo, se cansarán y tendrán dificultad para conciliar el sueño. Algunas señales de que un bebé tiene sueño incluyen: parpadeo frecuente, somnolencia, bostezos, ojeras o movimientos lentos. Los padres deben prestar atención a estas señales para acostar a su bebé a la hora adecuada y garantizar un sueño reparador.
Enseñe a los niños a distinguir entre el día y la noche:
Algunos bebés desarrollan el hábito de permanecer despiertos por la noche incluso antes de nacer y lo mantienen después del nacimiento. Cambiar este hábito es difícil durante los primeros días después del nacimiento, pero los padres pueden empezar a guiar a su hijo cuando tenga aproximadamente dos semanas de vida.
Durante el día: Los padres deben jugar y hablar mucho con sus bebés, cantarles nanas o ponerles música suave durante las tomas. Mantengan la habitación luminosa y bien ventilada, y no eliminen por completo los ruidos comunes como la televisión o la radio. Despierten suavemente al bebé si duerme demasiado durante el día. Por la noche: Mantengan un ambiente tranquilo con iluminación tenue y hablen en voz baja mientras lo alimentan para que entienda que es hora de descansar.
Enseñar a tu bebé a dormir solo: Cuando tu bebé tenga entre 6 y 8 semanas, puedes comenzar con el entrenamiento del sueño. Acuesta a tu bebé en su cuna o cama cuando tenga sueño, pero aún esté despierto.
La forma en que arrullas a tu bebé para que se duerma durante las primeras ocho semanas después del nacimiento es crucial, ya que influirá en la formación de hábitos a largo plazo. Los padres deben elegir métodos que les funcionen, como cantarle nanas, ponerle música suave, darle palmaditas en el trasero o acariciarle suavemente la cabeza. Evita tener al bebé en brazos antes de acostarlo en la cuna, ya que esto puede crear malos hábitos y dificultar que se duerma solo más adelante.

Minimizar la exposición a luces brillantes y ruidos fuertes ayuda a los niños a dormir mejor.
2. Consejos para ayudar a los recién nacidos a dormir bien
- Alimenta a tu bebé hasta que esté satisfecho antes de acostarlo: Asegúrate de que tu bebé esté bien alimentado para eliminar el factor de "hambre" que podría estar provocando que se despierte por la noche.
- Crear un ambiente tranquilo ayuda a los bebés a dormir fácilmente: un espacio silencioso, una iluminación tenue y aromas suaves ayudarán a que su bebé se sienta seguro y relajado.
- Acuesta a tu hijo temprano: Lo mejor es acostar a tu hijo alrededor de las 8 de la noche para que adquiera buenos hábitos, que le serán beneficiosos a medida que crezca.
- Técnicas para inducir el sueño según la edad: El momento y los métodos para arrullar a alguien hasta que se duerma pueden variar según su edad; los padres deben ser flexibles y adaptarse en consecuencia.
- Evite la estimulación sensorial excesiva: limite las luces brillantes, los ruidos fuertes y los juguetes de colores llamativos antes de acostarse para permitir que el sistema nervioso del niño se estabilice.
- Crea un entorno seguro y confortable para que tu bebé duerma: utiliza mantas y almohadas suaves que le proporcionen el calor justo para que se sienta cómodo y seguro, como en el útero.
- Crea un ambiente relajante antes de ir a dormir: atenúa las luces, apaga la televisión, limita el uso del teléfono y los ruidos fuertes; ajusta la temperatura de la habitación a un nivel confortable para ayudar a tu bebé a conciliar el sueño fácilmente.
¿Qué debes tener en cuenta cuando tu hijo tiene problemas para dormir?
Si su hijo tiene problemas frecuentes para conciliar el sueño o duerme inquieto, podría deberse a una afección médica subyacente. Los padres deben observar atentamente otros síntomas inusuales para poder llevar a su hijo al médico lo antes posible.
Los bebés necesitan recibir suficientes nutrientes cada día para alimentarse bien, crecer y ganar peso adecuadamente. Por lo tanto, las madres deben llevar una dieta nutritiva para que su leche materna contenga suficientes minerales que ayuden a sus bebés a tener un sistema inmunológico saludable, aumentar su resistencia y ser menos propensos a enfermarse.
6 hábitos nocturnos que mejoran la digestión y favorecen un mejor descanso.Fuente: https://suckhoedoisong.vn/bi-quyet-giup-tre-so-sinh-ngu-ngon-va-sau-giac-169251031225417014.htm









Kommentar (0)