Ilustración de IA
Me encantan los primeros momentos del verano. Con solo mencionarlos evocamos tantos sonidos y colores hermosos. Los sonidos que nos rodean son suaves, profundos e indescriptiblemente suaves, como una melodía interpretada en un cuento de hadas o una nube blanca y esponjosa flotando en el cielo inmenso. Esos son los momentos más tranquilos de la vida. ¡Ay, cómo echo de menos esos primeros días de verano en mi querido hogar, tumbada allí escuchando el canto de los pájaros! Afuera, los árboles se tiñen de un verde vibrante y la brillante luz del sol se extiende por el follaje.
Los recuerdos nos transportan a los primeros días de verano de nuestra infancia. Una infancia despreocupada e inocente, llena de alegría con la llegada del verano. La alegría de oír las primeras cigarras de la temporada en las ramas del longan, nos hacía recordar momentos de la infancia : grupos de amigos atrapando cigarras y guardándolas en pequeñas cajas. Después de atraparlas, robábamos fruta de los jardines de nuestros vecinos con la "osadía". Esas veces que nos pillaban, nos perseguían o incluso nos pillaban con las manos en la masa, con la boca llena de lágrimas... son ahora preciados recuerdos de la infancia.
Con la llegada del verano, recuerdo las cometas hechas con papel escolar. Recuerdo aquellas tardes dedicadas a partir y dar forma al bambú, luego a cortarlo y pegarlo para terminar las cometas a tiempo para la temporada de monzones. Algunos niños incluso escribieron sus sueños en las cometas, con la esperanza de que algún día se hicieran realidad. ¡Qué pensamientos tan puros y qué sentimientos tan inocentes!
Con la llegada del verano, siento una punzada de nostalgia por la época de despedida, por los días puros y hermosos de mi vida escolar. En mis últimos años, nos cruzábamos en nuestros anuarios, con los ojos llenos de un cariño persistente por nuestros amigos, reacios a separarnos. Luego, con el paso de los años, cada uno tomaba su camino; ¿cuándo nos volveríamos a encontrar? Abracé a mi amiga con fuerza, con lágrimas en los ojos. Tantos recuerdos alegres y tristes de aquella época traviesa, juguetona y juvenil permanecen, recordándome una hermosa época de mi juventud. La época de despedida no es el final, sino el comienzo de una nueva etapa de búsqueda de aspiraciones y conocimiento. Esos hermosos días de mi vida estudiantil, ahora, cuando pienso en ellos, me llenan de una añoranza abrumadora.
Con el inicio del verano, quiero expresar mi más profundo cariño a esta querida estación. Para mí, el comienzo del verano no es solo una época de transición entre estaciones, sino que también atesora innumerables recuerdos preciados de mi tierra natal. Recordaré el comienzo del verano como un hito en el tiempo, un símbolo de mis recuerdos, presente y futuro, que me guía con confianza hacia un mundo más amplio.
Mai Thi Truc
Fuente: https://baolongan.vn/chom-ha-a193310.html






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