En la vida, hay muchas situaciones correctas e incorrectas que son difíciles de explicar con claridad. A veces, incluso cuando se malinterpretan, en lugar de discutir, opta por el silencio y explica después. Aunque tú y tus hijos no estén de acuerdo, o no compartas la misma opinión que tus amigos, estas cosas no importan. Simplemente mantén la mente abierta y acepta las cosas con alegría, y todo irá bien. Confía en tus propias decisiones, acepta y aprende de las fortalezas de los demás, pero no hagas del éxito ni de la vida de los demás tu meta. La vida realmente necesita alegrías sencillas, así que mantén la sencillez y no le des demasiadas vueltas. Pensar demasiado solo complica la vida. De vez en cuando, relájate un poco; no te presiones demasiado. No calcules por ti mismo sin considerar los sentimientos de los demás; eso solo hace que nuestras vidas sean más pesadas y problemáticas. Si vives tu vida constantemente centrado en las acciones y pensamientos de los demás, la vida será agotadora y te resultará difícil concentrarte en lo que haces. Haz felices a los demás y te darás cuenta de que tu propia felicidad se duplica.
Al no compararnos con los demás y no dejarnos atar por la fama y la fortuna, no nos preocuparemos por las pérdidas. Aprender a soltar, comprender las ganancias y las pérdidas, resolver conflictos y alcanzar la paz interior nos llevará a una vida feliz y tranquila. Solo las personas felices comprenden el soltar, tomar las ganancias y las pérdidas a la ligera y mantener la calma ante las vicisitudes de la vida. Saben sanar las heridas emocionales y el sufrimiento no expresado. Entienden que su mundo interior influye directamente, e incluso determina, si sus vidas serán felices o dolorosas. Un ser interior tranquilo y en paz permite una vida despreocupada e independiente. Esta calma los llena de energía positiva, permitiéndoles aceptar tanto las cosas buenas como las malas que suceden. Por el contrario, quienes se enojan fácilmente evitan a los demás, lo que dificulta la cooperación. Una mente enojada impacta negativamente las circunstancias y dificulta aún más alcanzar la paz interior.
Ya sea que vivas en la riqueza o en la pobreza, mientras tu corazón esté en paz, vivirás una vida feliz. Vive plenamente el presente, disfruta el momento presente; esa es la mejor manera de vivir.
Minh Uyen
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