| Las mujeres de la región MENA se enfrentan a una presión considerable por parte de las normas sociales y el sistema legal; por lo tanto, el gobierno debe escuchar atentamente sus necesidades y aspiraciones y responder a ellas. (Fuente: MZEMO) |
Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) se preparan para acoger la COP 28, que tendrá lugar del 30 de noviembre al 12 de diciembre y será la mayor conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático jamás celebrada.
Por lo tanto, la COP 28 servirá como plataforma para que la región de Oriente Medio y Norte de África (MENA) aborde los desafíos existentes, en particular la cuestión del empoderamiento de las mujeres, incorporando la inclusión en las políticas y promoviendo los intereses de todos los ciudadanos.
¿Qué retos afrontan actualmente las mujeres en la región de Oriente Medio y Norte de África, y qué soluciones pueden ayudar a revertir esta situación?
Abundan las dificultades.
Actualmente, la región de Oriente Medio y Norte de África (MENA) enfrenta importantes obstáculos en materia de agricultura, seguridad alimentaria y recursos hídricos. Según un informe de las Naciones Unidas, las crisis alimentarias afectan más a las mujeres que a los hombres, ya que estas tienen dificultades para acceder a los recursos hídricos y gestionarlos, elementos cruciales para la producción agrícola.
Las mujeres sufren enormemente la crisis alimentaria debido a la desigualdad de género en la región de Oriente Medio y Norte de África. Según las Naciones Unidas, los prejuicios sociales han limitado las oportunidades de progreso de las mujeres y las han obligado a aceptar un estatus social inferior al de los hombres.
Las normas de género tradicionales no solo dificultan el acceso de las mujeres a los recursos, como la tierra, el agua y el crédito, sino que también les impiden contribuir a la seguridad alimentaria. Este riesgo representa un obstáculo importante para el desarrollo sostenible de la región.
En lo que respecta a la tierra, según un informe del Centro Internacional de Investigación Agrícola en Zonas Áridas (ICARDA), las mujeres poseen solo alrededor del 5 % de las tierras agrícolas en la región de Oriente Medio y Norte de África (MENA), y tienen oportunidades limitadas para participar en las decisiones y políticas relacionadas con la gestión de la tierra. Esto puede limitar la productividad agrícola y los ingresos de las mujeres, contribuyendo a la inseguridad alimentaria.
En lo que respecta al crédito, según un informe del Banco Mundial, las mujeres de la región de Oriente Medio y Norte de África se ven obligadas a cumplir con sistemas legales discriminatorios que les impiden acceder a servicios financieros. Por lo tanto, les resulta difícil obtener fondos suficientes para mejorar la productividad, modernizar las instalaciones agrícolas y, gradualmente, debilitar su base financiera, lo que contribuye al riesgo de inseguridad alimentaria.
En lo que respecta al agua, la región de Oriente Medio y Norte de África (MENA) se encuentra entre las zonas con mayor escasez hídrica del mundo. Allí, las mujeres suelen ser las responsables de la gestión del agua, a pesar de que esta labor requiere mucho tiempo y esfuerzo. Por ello, el Banco Mundial señala que, dado que las mujeres y los niños de la región MENA dedican hasta seis horas diarias a buscar agua, no les queda tiempo para la educación o el empleo, lo que les impide mejorar su calidad de vida.
La visión de futuro
| La tierra, el agua y el crédito son tres de las principales barreras que impiden a las mujeres alcanzar la igualdad financiera en la región MENA. (Imagen: Delegadas debaten sobre el papel y los derechos de las mujeres en el foro IndustriALL MENA celebrado en Beirut, Líbano, en 2019. Fuente: Industriall-union.org) |
Las mujeres enfrentan numerosas dificultades debido a la falta de atención del gobierno a su precaria situación. Por lo tanto, el empoderamiento de las mujeres en puestos de liderazgo es una tendencia inevitable, con el objetivo de involucrarlas en la formulación de políticas y abordar los problemas que les conciernen.
En este contexto, los gobiernos deben garantizar que las mujeres tengan pleno acceso e igualdad de oportunidades para el desarrollo en materia de educación y empleo. Esto constituye una base sólida para que los países de la región MENA avancen hacia una seguridad alimentaria sostenible.
Además de la educación y el empleo, la igualdad de género es un objetivo al que el Estado debe prestar atención e implementar. Investigaciones de ONU Mujeres demuestran que los programas de igualdad de género pueden fomentar la participación de las mujeres en la formulación de políticas en áreas relacionadas con la agricultura, la seguridad alimentaria y el agua.
La ministra de Cambio Climático y Medio Ambiente de los EAU, Mariam bint Mohammed Almheiri, afirmó en una ocasión que las mujeres tienen derecho a contribuir activamente a la agricultura. Dado que se ven afectadas por problemas globales como el cambio climático y las crisis alimentarias, empoderar a las mujeres es una obligación moral, especialmente en la región de Oriente Medio y Norte de África.
Así, los desafíos que enfrenta la región de Oriente Medio y Norte de África en materia de agricultura, seguridad alimentaria y recursos hídricos han afectado gravemente a las mujeres. Además, la desigualdad de género y los prejuicios sociales siguen limitando su acceso a los recursos y las oportunidades de desarrollo.
Sin embargo, estas barreras pueden superarse incorporando a las mujeres en los procesos de formulación de políticas y facilitando su acceso a la educación y al empleo. Además, los programas de igualdad de género fortalecerán la voz de las mujeres en la sociedad e impulsarán con firmeza el desarrollo sostenible de la región de Oriente Medio y Norte de África.
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