| Foto de ilustración: Internet |
Mi amiga T celebró su 40 cumpleaños rompiendo con el hombre con el que estuvo varios años. Se reencontraron después de que ambos tuvieran relaciones fallidas. T terminó una hermosa relación de casi 20 años, durante la cual estuvieron casados pero no tuvieron hijos. El hombre se fue con las manos vacías, decidiendo dejar todos sus bienes a su exesposa y sus dos hijos. Habían pasado por momentos difíciles juntos, y ahora se separaban...
Dijiste que antes de los 40, todo podía posponerse y resolverse. Pero después, lo reconsideraste seriamente y te diste cuenta de que ya no era frívolo ni despreocupado, sino una etapa de reflexión seria, con la mirada puesta en el futuro. A los 40, ya no confías demasiado en el amor ni en los demás. Crees en ti mismo, en los ahorros que has acumulado, y que saber cuándo tienes suficiente te da tranquilidad. Tras reflexionar detenidamente, te diste cuenta de que, en lugar de embarcarte en una relación complicada, priorizas dedicar tiempo a cosas que te hagan sentir relajado y feliz. Y tu felicidad es ser libre para hacer lo que te gusta, vivir para tus seres queridos y dejar de darle tanta importancia al matrimonio y a los hijos.
A los 40, las mujeres inician una nueva etapa en sus vidas, donde los sueños color de rosa dan paso gradualmente a la realidad. Se dan cuenta de que la vida no siempre les sale como ellas quieren. Aceptan las imperfecciones de la vida; ya no les preocupa demasiado perseguir estándares irrealistas impuestos por la sociedad. Saben dónde reside su autoestima y se centran en construir una vida plena y coherente con esos valores.
A los 40 años, las mujeres experimentan suficiente reflexión interior como para abrir oportunidades de auto-reconstrucción, de descubrir nuevos potenciales y de vivir una vida más significativa y plena.
Fuente: https://baophuyen.vn/hon-nhan-gia-dinh/202504/tuoi-40-tim-kiem-su-binh-yen-f0023bf/







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