Esto se manifiesta en el hecho de que solo hablan pero no actúan, solo hacen promesas y luego no hacen nada, o gritan eslóganes y hacen llamamientos en beneficio del pueblo pero no toman medidas concretas y prácticas para lograr los derechos e intereses legítimos del pueblo.
Esto se evidencia en el hecho de que, si bien están cerca de la gente, aún no comprenden sus sentimientos. Aunque interactúan con ella, solo se dedican a la propaganda, la persuasión y las explicaciones según sus propios intereses subjetivos. Incluso cuando escuchan a la gente, se trata simplemente de "escuchar para saber", ignorándola por completo.
Luego están aquellos que aparentan ser cercanos a la gente, pero en realidad están distantes. Cuando se encuentran con ellos, los saludan cordialmente con preguntas, pero en realidad no les importan de verdad. Por eso, uno podría preguntar: "¿Tu abuelo sigue bien?", ¡cuando "tu abuelo" falleció hace mucho tiempo!
Lo más peligroso es que estas tácticas populistas suelen estar ocultas tras una fachada sofisticada y glamurosa que no todos los ciudadanos reconocen fácilmente. Realizan intencionadamente ciertas acciones superficiales para evitar ser percibidos como hostiles hacia el pueblo y, en cierta medida, ganarse su favor.
Estas manifestaciones reflejan un alarmante declive. El pueblo siempre es perspicaz y juzga y evalúa al Partido principalmente por las cualidades, el carácter, la ética y el estilo de vida de sus cuadros y miembros. La historia ha demostrado que "el pueblo puede tanto dirigir el barco como volcarlo". Nuestro Partido también ha establecido normas que exigen a los cuadros y miembros no ser indiferentes, no limitarse a mostrar un apoyo superficial al pueblo y no vivir alejados de él.
Nuestros antepasados también tenían un dicho: "Si dices nueve, haz diez; si dices diez y haces nueve, la gente se reirá y te criticará", que pretende recordarnos que siempre debemos valorar y defender la confiabilidad, y que nuestras palabras deben coincidir con nuestros actos.
Por lo tanto, combatir la apatía y la demagogia es una tarea constante para los comités del Partido en todos los niveles y para cada cuadro y miembro del Partido.
Fuente






Kommentar (0)