Según Tomshardware , la empresa de biotecnología Cortical Labs presentó en el MWC 2025 (España) una computadora neuronal llamada CL1. Se considera la primera biocomputadora del mundo capaz de ejecutar código y estará disponible para investigadores el próximo mes de junio, a un precio aproximado de 35.000 dólares.
En lugar de utilizar directamente células cerebrales humanas, CL1 funciona con neuronas cultivadas en un entorno rico en nutrientes. Estas células crecen en un chip de silicio, formando una red neuronal biológica capaz de enviar y recibir señales eléctricas. El sistema operativo que lo acompaña, denominado Sistema Operativo de Inteligencia Biológica (biOS), simula un mundo virtual que permite a las neuronas responder a comandos codificados.
La combinación de células cerebrales humanas y tecnología informática crea un sistema capaz de aprender, adaptarse y procesar datos de formas nunca antes posibles.
Según Cortical Labs, CL1 es un sistema autónomo que no requiere hardware adicional ni soporte externo para mantener la vida de sus neuronas. Sin embargo, debido a sus características biológicas, estas células solo pueden sobrevivir unos seis meses antes de necesitar ser reemplazadas.
Este producto está dirigido principalmente a investigadores de inteligencia artificial y ciencia de datos. Además de la versión física, Cortical Labs también ofrece CL1 a través de una plataforma en la nube, lo que permite a los científicos acceder de forma remota e implementar código en múltiples dispositivos CL1. Sin embargo, la sostenibilidad sigue siendo una preocupación, ya que la corta vida útil de las celdas requiere un reemplazo constante, lo que supone un desafío para la investigación a largo plazo.
Cortical Labs afirma que la principal ventaja de CL1 sobre las redes neuronales artificiales tradicionales reside en la adaptabilidad natural de las neuronas. Gracias a esta característica biológica, las células pueden ajustar de forma flexible su respuesta a las instrucciones, acelerando el aprendizaje y el procesamiento de datos complejos.
Aunque las neuronas de CL1 se cultivan en un laboratorio, el uso de células cerebrales humanas con fines computacionales plantea numerosas cuestiones éticas. CL1 debe crear un entorno simulado que permita a las neuronas "vivir" y reaccionar a los datos, lo que recuerda a las controversias en torno a las células HeLa. Según una investigación de Cortical Labs, las neuronas de este sistema muestran signos de respuesta cognitiva, lo que suscita preocupación sobre el impacto a largo plazo de esta tecnología en la ética científica y los derechos humanos .
Fuente: https://thanhnien.vn/may-tinh-sinh-hoc-dau-tien-dung-te-bao-nao-nguoi-18525030722545317.htm








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