Según Mai Thi Thuy, licenciada en Nutrición del Departamento de Nutrición del Hospital General Xuyen A en Ciudad Ho Chi Minh, la sangre es como la autopista del cuerpo. Transporta nutrientes y oxígeno a todas partes, desde el corazón y el cerebro hasta los músculos y la piel. Una dieta saludable es una forma de optimizar la circulación sanguínea. Combinada con ejercicio, una hidratación adecuada, el control del peso y no fumar, ciertos superalimentos pueden ayudar a mejorar la circulación sanguínea y la salud cardiovascular. Sin embargo, quienes toman anticoagulantes deben consultar a su médico antes de realizar cualquier cambio en su dieta.
Ajo
El ajo contiene un compuesto de azufre llamado alicina, que ayuda a relajar los vasos sanguíneos. Los estudios demuestran que las personas que consumen más ajo tienen un flujo sanguíneo más eficiente, lo que ayuda al corazón a no tener que esforzarse tanto para bombear sangre por todo el cuerpo, contribuyendo así a mantener una presión arterial baja.

El ajo contiene un compuesto de azufre llamado alicina, que ayuda a relajar los vasos sanguíneos.
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La cúrcuma ayuda a mejorar la circulación sanguínea.
El ingrediente activo más importante de la cúrcuma es la curcumina, un compuesto con potentes propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. Numerosos estudios recientes demuestran que la curcumina puede inhibir las enzimas implicadas en la coagulación sanguínea, reduciendo así el riesgo de formación de coágulos en los vasos sanguíneos. La curcumina también puede estimular la producción de óxido nítrico, lo que ayuda a dilatar los vasos sanguíneos. Como resultado, la sangre fluye con mayor facilidad hacia los músculos y otros tejidos.
Granada
Las pequeñas y jugosas semillas rojas de la granada están repletas de sustancias especiales, especialmente antioxidantes y nitratos. Estas sustancias ayudan a aumentar la producción de óxido nítrico, mejoran el flujo sanguíneo, reducen la presión arterial, favorecen la circulación, dilatan los vasos sanguíneos y previenen el endurecimiento y engrosamiento de las arterias, permitiendo que la sangre fluya con mayor facilidad.
Pescado graso
Los pescados grasos como el salmón, la caballa, la trucha, el arenque y el fletán son ricos en ácidos grasos omega-3. Los omega-3 son considerados "héroes silenciosos" para la salud cardiovascular debido a su capacidad para reducir la inflamación, mejorar los niveles de lípidos en sangre y favorecer la circulación. Pueden reducir la agregación plaquetaria, limitando así la formación de coágulos sanguíneos y manteniendo la viscosidad de la sangre en un nivel seguro. Los omega-3 también contribuyen a disminuir los triglicéridos, favorecen la regulación del ritmo cardíaco y protegen los vasos sanguíneos, ayudando a reducir el riesgo de infarto y accidente cerebrovascular.

Los ácidos grasos omega-3 presentes en el pescado azul son beneficiosos para la salud cardiovascular gracias a su capacidad para reducir la inflamación, mejorar los niveles de lípidos en sangre y favorecer la circulación.
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Frutas cítricas
Los flavonoides, ricos en estos compuestos, pueden reducir la inflamación en el cuerpo, disminuir la rigidez arterial, prevenir la formación de coágulos sanguíneos y mejorar el flujo sanguíneo. Además, pueden ayudar a bajar la presión arterial.
Bayas (arándanos, fresas, frambuesas) y uvas
Las bayas son ricas en polifenoles y flavonoides, potentes antioxidantes que pueden reducir la inflamación, proteger el endotelio vascular y mejorar la elasticidad arterial. Las antocianinas ayudan a proteger las paredes arteriales del daño y a prevenir la aterosclerosis. Además, promueven la liberación de óxido nítrico, mejoran la función endotelial y contribuyen a disminuir la presión arterial.
Sandía
La sandía contiene citrulina, que se convierte en arginina, lo que ayuda a aumentar el óxido nítrico y a mejorar el flujo sanguíneo. El licopeno, un antioxidante natural presente en la sandía, también se asocia con una mejor circulación sanguínea.
Kiwi, piña, melocotón, ciruela
Además, las frutas mencionadas anteriormente y algunas otras (kiwi, piña, melocotón, ciruela, etc.) contienen salicilatos, un compuesto natural que actúa de forma similar a la aspirina, inhibiendo la agregación plaquetaria y actuando así como un anticoagulante natural suave.
Espinacas, verduras de hoja verde
Ricas en nitratos, las espinacas pueden mejorar la circulación sanguínea. Estos compuestos ayudan a dilatar los vasos sanguíneos, creando más espacio para que la sangre fluya. Además, un estudio demostró que una dieta rica en espinacas ayuda a mantener la elasticidad arterial y a reducir la presión arterial. Las verduras de hoja verde fluidifican la sangre y ayudan a que el oxígeno circule por todo el cuerpo de forma más eficiente.

Los tomates, las cebollas, las espinacas... son superalimentos beneficiosos para los vasos sanguíneos y la salud cardiovascular.
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Cebolla
Gracias a su riqueza en compuestos de azufre y flavonoides, las cebollas pueden reducir los factores de coagulación naturales, lo que beneficia la salud cardiovascular y la circulación sanguínea. Además, contribuyen a una ligera disminución de la presión arterial, mejoran los niveles de lípidos en sangre y favorecen la salud cardiovascular a largo plazo.
Tomate
Los tomates, especialmente el jugo de tomate, contienen grandes cantidades de salicilatos naturales, que actúan como un anticoagulante suave. El licopeno presente en los tomates, un potente antioxidante, ayuda a proteger los vasos sanguíneos, reducir la inflamación y combatir el estrés oxidativo, un factor clave en la progresión de la aterosclerosis. La vitamina K de los tomates ayuda a controlar el sangrado y la coagulación, a la vez que mejora la circulación sanguínea.
Cojones
Los frutos secos como las semillas de girasol, las almendras y las nueces son una rica fuente de vitamina E. Para el sistema cardiovascular, la vitamina E es especialmente beneficiosa debido a su capacidad para ralentizar la coagulación sanguínea. Su mecanismo consiste en afectar directamente a las plaquetas, limitando su agregación excesiva y, por lo tanto, reduciendo el riesgo de formación de coágulos.
Además, los frutos secos con cáscara rugosa, como las nueces, son ricos en ácido alfa-linolénico, un ácido graso omega-3 que favorece la circulación sanguínea. Un estudio demostró que consumir nueces regularmente durante 8 semanas mejoró la salud vascular, aumentando la elasticidad de los vasos sanguíneos y reduciendo la presión arterial.
Chocolate oscuro
El chocolate negro (con al menos un 70 % de cacao) contiene flavonoides que ayudan a relajar los vasos sanguíneos y a mejorar la función endotelial, lo que favorece la circulación sanguínea.
Fuente: https://thanhnien.vn/an-gi-de-mau-luu-thong-tim-luon-khoe-185251025152903323.htm








