Las calles de Nghe An se engalanan con banderas y flores en el Día de la Independencia.
El Día Nacional, el 2 de septiembre, no solo se llena de banderas y flores, sino que también posee una belleza singular: solemne y sagrada, a la vez que pacífica y cálida. Desde plazas históricas hasta pequeñas calles adornadas con banderas rojas y amarillas, cada rincón cuenta una historia de paz.
Báo Nghệ An•02/09/2025
La estatua del presidente Ho Chi Minh en la plaza Ho Chi Minh recuerda su inmensa contribución al guiar a la nación fuera de la larga noche de la esclavitud. Gracias a él y a la histórica Declaración de Independencia, Vietnam alcanzó la paz, la independencia y la libertad, lo que le permitió prosperar como lo hace hoy. Foto: Dinh Tuyen El rojo vibrante de la bandera nacional ilumina los antiguos edificios de apartamentos, recordándonos el orgullo nacional siempre presente en la vida cotidiana, creando una escena sencilla pero cálida. Foto: Dinh Tuyen Las ondeantes banderas rojas adornan las calles bien cuidadas, reflejando el patriotismo y el orgullo nacional entrelazados con el desarrollo moderno del país. Foto: Nguyen Son La alegría de los niños en paz y prosperidad es el logro más preciado por el que generaciones de nuestros antepasados se sacrificaron, recordándonos que debemos valorar aún más la independencia y la libertad. Foto: Nguyen Son
Bajo la luz dorada del sol de este histórico día de otoño, las banderas rojas con estrellas amarillas, como palomas de la paz, portan consigo la fe y la esperanza de un futuro brillante para la nación. Foto: Nguyen Son Las banderas, ondeando orgullosamente como centinelas silenciosos entre la multitud, infunden fe y esperanza en un Vietnam que avanza con paso firme. Foto: Dinh Tuyen El momento de registrarse con la bandera roja con una estrella amarilla no es solo una foto, sino también una forma para que cada persona exprese su amor y orgullo sagrado por la Patria. Foto: Dinh Tuyen El interior de la cafetería está decorado con los vibrantes colores rojo y amarillo de la bandera vietnamita, convirtiéndola no solo en un lugar de relax, sino también en un espacio donde la gente puede expresar su orgullo nacional. Foto: Dinh Tuyen Esta gran celebración es una oportunidad para inculcar el orgullo nacional en los niños, para que las futuras generaciones crezcan rodeadas de amor y respeto por los valores históricos. Foto: Dinh Tuyen El amor nacional y el orgullo histórico se nutren de bellos momentos, mensajes y fotografías. Fotos: Ngoc Xinh - Diep Thanh Bajo la dorada luz del sol del Día de la Independencia en otoño, vibrantes flores se mezclan con sonrisas juveniles, pintando una imagen de paz y felicidad. Foto: Dinh Tuyen
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