La política de asignar al menos el 3% del gasto presupuestario total a la educación superior según la Resolución 71-NQ/TW del Politburó se considera un gran avance en la eliminación de los cuellos de botella de recursos, abriendo el camino para una innovación integral para la educación superior de Vietnam.
Para aclarar más, el periódico Education and Times habló con el Dr. Le Van Ut, asistente del presidente del Consejo Escolar, jefe del Grupo de Investigación SARAP (Universidad Van Lang, Ciudad Ho Chi Minh).
Resolver el problema de la inversión en educación superior

El Dr. Le Van Ut hizo especial hincapié en la capacidad de medición y evaluación del sistema de educación superior. Según él, el sistema de evaluación debe ser independiente y periódico; los datos académicos y de producción (empleo estudiantil, contribuciones a la investigación, innovación) deben ser fiables. Es necesario evitar la situación de "cabeza de elefante, cola de ratón", informes o información mediática que no se corresponden con los resultados reales. Actualmente, algunas instituciones de educación superior, como la Universidad Van Lang, cuentan con clasificaciones de expertos o de revistas internacionales para poder medir y evaluar la capacidad de los expertos y los productos de investigación con la mayor precisión.
El nivel de inversión en educación superior de Vietnam en los últimos tiempos se considera aún demasiado bajo en comparación con las necesidades de desarrollo y otros países de la región y del mundo . ¿Cómo evalúa esta situación?
En los últimos años, el gasto presupuestario destinado a la educación superior en Vietnam se ha mantenido muy bajo, representando tan solo entre el 0,23 % y el 0,27 % del PIB (Banco Mundial), significativamente inferior al 0,8 %-1,1 % del PIB de muchos países de la región, como Tailandia, Malasia o Corea (Banco Mundial, OCDE). Cabe destacar que el PIB per cápita de estos países es mucho mayor que el de Vietnam, por lo que el valor absoluto de la inversión en educación superior per cápita calculada es aún mayor.
Los recursos de inversión limitados dificultan que las instituciones de educación superior vietnamitas mejoren la calidad de la formación, se acerquen a la región y al mundo, desarrollen la investigación científica en la dirección de la transferencia para crear una fuerza interna sustancial, innoven instalaciones modernas y atraigan talento.
Esta situación demuestra que es necesario contar pronto con una política que incremente la inversión en educación superior, diversificando al mismo tiempo las fuentes de financiamiento, avanzando hacia un modelo de reparto de costos entre el Estado, los educandos y el sector privado, similar al de los países con sistemas de educación superior desarrollados.
-¿Cuáles son las consecuencias de la baja inversión en la educación universitaria, señor?
En primer lugar, los recursos financieros son limitados y la inversión no es sostenible. El presupuesto estatal para la educación superior aún es reducido (en comparación con la demanda y con países similares); la inversión en instalaciones, equipos e infraestructura no ha satisfecho las necesidades del desarrollo moderno, especialmente en los campos de la ingeniería, la tecnología o las ciencias naturales.
En segundo lugar, la calidad y la eficiencia son deficientes, lo que conduce a un desarrollo fragmentado y desincronizado. Muchas universidades, especialmente en zonas remotas, no han cumplido con los estándares establecidos; la calidad de los insumos y los productos no se ha controlado estrictamente; la red de centros de formación no está optimizada y presenta duplicaciones.
En tercer lugar, el profesorado y la calidad de la formación y la investigación siguen siendo limitados. La escasez de profesores verdaderamente excelentes sigue siendo generalizada; muchos profesores se mueven con un pie dentro y otro fuera; es difícil atraer talento internacional; las publicaciones científicas internacionales siguen siendo escasas, tanto en cantidad como en calidad; el mecanismo de apoyo a la investigación no es sólido; no existe una gran determinación para garantizar la integridad de la investigación; muy pocas instituciones cuentan con una unidad independiente para garantizarla. Los programas y contenidos de formación siguen estando desactualizados en comparación con los requisitos de innovación, la práctica y las necesidades internacionales.
En cuarto lugar, la desigualdad regional y el acceso desigual. Las zonas remotas y desfavorecidas cuentan con escasas instalaciones educativas estándar, instalaciones deficientes, y las tasas de matrícula y los costos de estudio y de la vida estudiantil siguen siendo obstáculos; los estudiantes de zonas desfavorecidas tienen dificultades para acceder a una formación de alta calidad.
En quinto lugar, los mecanismos de políticas y gobernanza no han logrado avances significativos. Si bien muchas instituciones de educación superior han implementado cambios positivos en su gobernanza, aún persisten la gobernanza administrativa tradicional, la falta de autonomía y la falta de rendición de cuentas. El mecanismo para movilizar recursos sociales no es eficaz en muchas instituciones.

Un gran impulso para la educación superior
- ¿Cómo la Resolución 71-NQ/TW del Politburó creará cambios para superar la brecha de inversión en la educación superior?
+ La Resolución 71-NQ/TW ha establecido la visión, los objetivos y las soluciones innovadoras para el desarrollo de la educación y la formación, especialmente para la educación superior.
En primer lugar, está el compromiso presupuestario: el gasto en educación y formación supone al menos el 20% del gasto presupuestario total, y la enseñanza universitaria supone al menos el 3% del gasto presupuestario total en educación.
En segundo lugar, desarrollar la red universitaria: organizar, fusionar o disolver las instituciones de educación superior de bajo nivel; ampliar la red de instituciones de educación superior privadas; promover los campos técnicos y tecnológicos; desarrollar instituciones de alto nivel, acercándose a la región y al mundo.
En tercer lugar, se trata de la política de estandarización de la calidad de la educación superior. Anteriormente, el Ministerio de Educación y Formación emitió una Circular sobre estándares para las instituciones de educación superior (6 estándares, 20 criterios) para su evaluación y seguimiento. La planificación de la red de instituciones de educación superior y pedagógicas para el período 2021-2030, con miras a 2050, incluye una hoja de ruta que exige que las escuelas cumplan con los estándares. Si no los cumplen, a partir de 2028 podrán ser suspendidas o disueltas antes de 2030.
En cuarto lugar, los mecanismos para atraer recursos no presupuestarios: movilizar recursos sociales, incentivos fiscales, tierras, crédito; atraer excelentes profesores nacionales y extranjeros; aplicar mecanismos especiales, innovación.
En quinto lugar, la internacionalización y la mejora de los rankings universitarios: la Resolución establece el objetivo de tener al menos 8 universidades entre las 200 mejores de Asia y una entre las 100 mejores del mundo en algunos campos para 2030; al menos 2 entre las 100 mejores del mundo para 2035, y al menos 5 para 2045. Al mismo tiempo, aumentar las publicaciones científicas internacionales y atraer a profesores extranjeros.
La implementación efectiva de la Resolución 71-NQ/TW traerá consigo cambios positivos, superando las brechas antes mencionadas.
Aumentar el presupuesto destinado a la educación superior ayudará al sistema a estabilizar los recursos y evitar la falta de recursos financieros. Se modernizarán las instalaciones y equipos obsoletos, priorizando las escuelas técnicas y tecnológicas; se desarrollarán bibliotecas digitales y laboratorios modernos.
Se mejorará la calidad de la formación y la investigación; se atraerá a profesores de calidad, tanto nacionales como internacionales; se aplicarán políticas preferenciales y se aumentará la rendición de cuentas. Se reducirá la diferenciación regional mediante la ampliación de la red de escuelas y filiales privadas; se fomentará la formación en áreas difíciles, se brindará apoyo especial a las zonas desfavorecidas y se atraerán recursos humanos a esta zona.
El problema de la ineficacia de los mecanismos de gobernanza y autonomía se superará mediante la aplicación enérgica de mecanismos de autonomía (finanzas, gobernanza), la innovación en la gobernanza, el paso de la gestión administrativa a la gobernanza moderna, el fomento de la creatividad y una mayor responsabilidad en las universidades y la garantía de la rendición de cuentas.
- Con la orientación de considerar la educación superior como núcleo del desarrollo de recursos humanos altamente calificados, ¿qué cambios específicos generará la asignación presupuestaria en función de la misión, calidad y eficiencia de cada institución formadora según la Resolución 71-NQ/TW?
+ Con una estrategia de asignación presupuestaria basada en la misión, la calidad y la eficiencia, la Resolución 71 ciertamente creará cambios positivos para el sistema de educación superior de Vietnam.
En primer lugar, priorizar la asignación de recursos a instituciones con misiones nacionales, alto nivel y puntos clave. Las universidades que imparten formación y tienen sólidas tareas de investigación, innovación de alta tecnología, cooperación internacional y transferencia de productos de investigación de gran valor, entre otras, recibirán prioridad en la asignación presupuestaria del Estado. Esto motivará a las instituciones a esforzarse por mejorar su valor real y reputación.
En segundo lugar, mejorar sustancialmente la calidad de la formación y la investigación. Dado que el presupuesto se asigna en función de la calidad y la eficiencia, las escuelas deberán invertir más en profesorado altamente cualificado, equipos modernos, laboratorios, bibliotecas e infraestructura tecnológica para apoyar la docencia, el aprendizaje y la investigación.
Cualquier escuela que no cumpla los criterios de calidad de su producción (cantidad y calidad de publicaciones científicas de prestigio y transferencia de valor específico, conexión con las empresas, aplicabilidad, capacidad de internacionalización, estándares internacionales, etc.) será infravalorada, verá reducidas sus prioridades presupuestarias o deberá mejorar para seguir recibiendo más financiación.
En tercer lugar, una mayor eficiencia presupuestaria, evitando el despilfarro. Las universidades deberán asumir una clara responsabilidad por los resultados (graduados con empleo, aplicaciones prácticas, investigación de calidad) y una evaluación periódica que sirva de base para una mayor asignación presupuestaria.

Se mejorará la transparencia presupuestaria, el uso de la inversión y el control del gasto para garantizar que los fondos presupuestarios se destinen a los destinos más eficaces. Esto también contribuirá a atraer recursos no presupuestarios (privados, empresariales) cuando el mecanismo se considere justo y eficaz.
En cuarto lugar, fomentar la innovación y la competencia entre las instituciones de educación superior. Cuando el presupuesto ya no se distribuya equitativamente ni se mantenga en función del número de objetivos, sino que se ajuste a la misión, la calidad y la eficiencia, las instituciones educativas tendrán la motivación para innovar, mejorar los estándares de formación, investigar, buscar cooperación internacional y vincularse con las empresas.
Las universidades pueden definir más claramente sus propias misiones (especialización, investigación, aplicación, medicina, ingeniería, agricultura, etc.), evitar la duplicación y el desperdicio de recursos y avanzar hacia un sistema universitario jerárquico con diferentes roles en la red nacional.
En quinto lugar, aumentar la iniciativa y la autonomía de las escuelas. El mecanismo de asignación presupuestaria basado en la calidad y la misión se complementará con un mecanismo de mayor autonomía, que permitirá a las escuelas decidir proactivamente sobre la experiencia, el personal, las finanzas internas y la cooperación internacional, siempre que cumplan con los criterios de eficiencia. Las escuelas de alta calidad tendrán mayor autoridad para movilizar recursos externos y utilizar sus presupuestos asignados con mayor flexibilidad.
Sexto, apoyar la diferenciación regional y reducir las brechas de desarrollo. Las escuelas en zonas desfavorecidas y remotas con misiones especiales (por ejemplo, la formación de recursos humanos para la región) recibirán presupuestos en función de sus misiones y recibirán incentivos especiales, lo que contribuirá a reducir la desigualdad en el acceso a una formación universitaria de calidad. El apoyo a la tierra, las exenciones de rentas de tierras y otros incentivos ayudarán a las escuelas locales a tener mejores condiciones para mejorar sus instalaciones.
Finalmente, existe una estrecha conexión entre formación, investigación y práctica. Las fuentes presupuestarias se ordenan según los resultados, que pueden ser proyectos de investigación, invenciones, aplicaciones en la producción, servicios, transferencia de tecnología... Esto ayuda a las escuelas a orientar mejor la formación según las necesidades sociales y empresariales, incrementando así su aplicación práctica.
- ¡Gracias por la conversación!
Para que la Resolución 71-NQ/TW sea verdaderamente eficaz, es necesario reformar integralmente las estrategias de gobernanza universitaria en la nueva era, evitando formalismos y retrasos. En primer lugar, es necesario establecer criterios claros y transparentes sobre misión, calidad y eficiencia, y contar con un mecanismo de evaluación independiente y fiable.
Junto con esto, se encuentra la capacidad de medir y evaluar. La asignación presupuestaria debe ser flexible, justa y contar con políticas específicas para las zonas desfavorecidas, evitando la "puntuación" o la priorización de las ventajas existentes. La autonomía va de la mano con la rendición de cuentas; las escuelas empoderadas deben ser responsables de los resultados. Al mismo tiempo, es necesario mejorar la capacidad del equipo directivo y del profesorado, y movilizar recursos sociales, empresariales e internacionales mediante políticas preferenciales para generar un incentivo sostenible para la inversión en educación superior. - Dr. Le Van Ut
Fuente: https://giaoducthoidai.vn/nghi-quyet-71-nqtw-thao-go-nut-that-nguon-luc-post758475.html






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