Se estima que el crecimiento promedio del PIB para el período 2021-2025 será de aproximadamente un 6,3% anual; el tamaño de la economía es de 510 mil millones de dólares, ocupando el puesto 32 en el mundo; el PIB per cápita es de 5.000 dólares; 3.245 km de autopistas han transformado el panorama del transporte del país; el trabajo de bienestar social se ha implementado correctamente con la eliminación de viviendas temporales y en ruinas; el 79,3% de las comunas han cumplido con los estándares para nuevas áreas rurales, lo que hace que las áreas rurales sean más modernas y atractivas.
Sin embargo, los diputados de la Asamblea Nacional señalaron que aún persiste un problema: la necesidad de estrategias, planes y medidas específicas para reducir la brecha entre ricos y pobres en todas las regiones, provincias y ciudades, y para impulsar la producción en las zonas rurales. La infraestructura física, incluyendo electricidad, carreteras, escuelas y centros de salud en las zonas rurales, ha mejorado significativamente; no obstante, el empleo y los ingresos locales para la población de las zonas rurales y montañosas siguen siendo insuficientes.
Como resultado, muchos trabajadores abandonan sus pueblos de origen y acuden en masa a las zonas industriales de las grandes ciudades en busca de empleo; muchos pueblos tienen pocos jóvenes, siendo los ancianos y los niños la mayoría de la población; mientras que las grandes ciudades como Hanói y Ciudad Ho Chi Minh están superpobladas y su infraestructura está sobrecargada.
En realidad, cómo incentivar a la gente a abandonar la agricultura sin dejar sus lugares de origen, y cómo reducir la brecha de ingresos entre las zonas urbanas y rurales, es una preocupación de larga data, y se han implementado muchas soluciones decisivas. El Nuevo Programa de Desarrollo Rural, el desarrollo de infraestructura y el establecimiento de zonas y clústeres industriales para atraer inversiones empresariales, implementados en diversas provincias y ciudades, son soluciones concretas que contribuyen a alcanzar este objetivo.
En los últimos cinco años, también hemos observado una tendencia entre los jóvenes a emprender negocios en sus ciudades de origen, o a abandonar las zonas urbanas para regresar a trabajar en ellas. Asimismo, la reorganización de las unidades administrativas y la fusión de algunas provincias y ciudades para crear nuevas localidades con recursos y fortalezas adicionales buscan lograr un desarrollo equilibrado entre las regiones.
Sin embargo, debido a que las características geográficas, edáficas, climáticas y culturales de las provincias y regiones son diferentes, a veces no podemos aplicar una única solución. Por ejemplo, las zonas montañosas del norte o algunas provincias de la región central tienen un terreno fragmentado, climas rigurosos, tierras áridas y se ven afectadas con frecuencia por desastres naturales como tormentas e inundaciones; resulta muy difícil desarrollar zonas agrícolas o industriales modernas a gran escala, y es muy difícil atraer inversiones empresariales para grandes proyectos.
Identificar estas deficiencias nos ayudará a orientar el desarrollo de nuevas zonas rurales de manera más exhaustiva en algunas localidades con políticas específicas y priorizadas; tales como planificar las zonas más favorables, establecer mecanismos especiales de tributación y crédito, desarrollar fábricas e instalaciones de producción vinculadas a industrias de procesamiento avanzado y productos locales OCOP para crear empleos e ingresos acordes con la población local...
Además, es necesario fortalecer el desarrollo de las instituciones culturales, los eventos de entretenimiento y el cuidado de la vida espiritual de las personas. Cuando los niveles de vida materiales y espirituales entre provincias, ciudades, regiones y entre zonas rurales y urbanas ya no sean tan dispares, seguramente menos personas tendrán la intención de abandonar sus lugares de origen.
Fuente: https://baophapluat.vn/phat-trien-cac-vung-mien-ben-vung-dong-deu.html










