El antojo de un alimento en particular puede deberse a factores psicológicos, fisiológicos o simplemente a la costumbre. Por ejemplo, si tienes la costumbre de comer palomitas de maíz mientras ves películas, automáticamente sentirás antojo de palomitas cada vez que veas una película, según el sitio web de salud Healthline (EE. UU.).
Si te apetece pescado, podría ser una señal de que a tu cuerpo le falta proteína.
Cuando se nos antoja pescado, la razón más común es nuestra dieta. Las personas que están a dieta, especialmente aquellas que reducen las calorías, son más propensas a tener antojo de pescado. La principal razón es la falta de proteínas.
"Una dieta deficiente en proteínas hará que el cuerpo sienta antojo de alimentos ricos en proteínas, como pollo, pescado y otras carnes", afirma el nutricionista estadounidense Michael Lam.
La proteína es un macronutriente esencial para la salud. La necesitamos para la mayoría de las funciones corporales, desde mantener sanas las uñas, el cabello y los músculos hasta los órganos internos. Por lo tanto, si de repente se te antoja pescado y tu dieta no contiene suficiente proteína, la mejor solución es aumentar su consumo consumiendo carnes magras, huevos, lácteos y pescado.
En algunos casos, los antojos de pescado tienen un componente psicológico. Por ejemplo, puede que te guste un plato de pescado en particular porque lo comías con tu familia cuando eras niño. Esto te trae buenos recuerdos, y es perfectamente normal que de vez en cuando quieras redescubrir ese sabor.
Actualmente, no existe evidencia científica que sugiera que el antojo de pescado esté relacionado con alguna enfermedad o problema de salud. Por lo tanto, si se te antoja pescado, elige tu favorito y disfrútalo.
El consumo de pescado ofrece numerosos beneficios para la salud, especialmente aquellos ricos en ácidos grasos omega-3 como el salmón, el atún, la caballa y las sardinas. En general, tanto el pescado de agua dulce como el de agua salada contienen muchos nutrientes beneficiosos como vitamina D, B12, calcio, hierro, zinc, yodo, magnesio, potasio y muchos otros.
De hecho, algunos creen que el antojo de pescado podría deberse a una deficiencia de omega-3 u otros nutrientes como el yodo. Sin embargo, esta hipótesis carece actualmente de evidencia científica convincente y requiere más investigación.
Según Healthline , todos los nutrientes del pescado ayudan a mantener un corazón sano, mejoran la función cerebral y reducen el riesgo de problemas de salud como la inflamación, la artritis, la diabetes y la demencia.
Enlace a la fuente






Kommentar (0)